Según la sentencia, recogida por , se consideran como hechos probados que el valor de las sustancias intervenidas podrían haber superado loas 5.600 euros en el mercado.

Recuerdan en la sentencia que el acusado padece desde hace años un cuadro de adicción a drogas que limita “de modo relevante sus facultados intelectivas”, al tiempo que añade que desde el año 2015 se encuentra en un centro de recuperación madrileño sometido a tratamiento de deshabituación, lo cual es considerado como factor atenuante.

El ahora condenado deberá además pagar una multa de 6.000 euros con 30 días de responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago.