Según han relatado los vecinos a , los operarios han destruido totalmente los edificios de las escuelas y casas de ingenieros, si bien la Guardia Civil ha obligado a paralizar provisionalmente los trabajos tras constatar que la compañía eléctrica no tenía constancia de requerimiento para cortar el fluido de alta tensión.

Los hechos se producen después de que una resolución de la Dirección Provincial de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes firmada el 13 de enero de 2017 condicionara la demolición de los edificios, unas 30 viviendas, a la realización y presentación por parte de los propietarios de la finca ‘Manzano Alto’ de un estudio referente al valor histórico-cultural de la zona con carácter previo al inicio de las obras que pretendían acometer tras constatar el “mal estado” de algunas viviendas.

La obra cuenta con la licencia del Ayuntamiento de Solana del Pino y los informes favorables del Parque Natural del Valle de Alcudia y , si bien ocho familias aún hacen uso de las viviendas como segunda residencia, “traspasadas de generación en generación”, en virtud de acuerdos verbales o antiguos escritos que están sujetos a interpretación jurídica, según relata , uno de los vecinos afectados.

Por su parte, los propietarios de la finca aseguran que “no existen” contratos de arrendamiento o de uso, y que corre peligro la integridad de ocupantes y visitantes.

En febrero de 2017, Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia protagonizó una jornada de protesta contra la demolición del complejo y envió un escrito a la Junta de Comunidades en el que solicitaba que el conjunto del balneario, la fuente agria y el poblado de Las Tiñosas fuera declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

Ahora, Aguilera ha relatado que los propietarios de la finca han iniciado la demolición del poblado tras la reactivación administrativa de la licencia municipal al tener conocimiento de que el Gobierno regional solo ha protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) los elementos del balneario y la fuente de agua agria.

Aguilera ha lamentado que los dueños de la finca hayan iniciado la demolición “sin cerciorarse de que aún estaba conectada la electricidad de alta tensión y cuando hay vecinos que aún tienen contratos vigentes con la compañía eléctrica”. Además, ha asegurado que los elementos destruidos siguen siendo propiedad de la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya.

El poblado es un conjunto de edificaciones representativas de la arquitectura popular de la zona que formaron parte del complejo industrial de .

A mediados del siglo XX también fueron usadas como “cuartelillos” de alquiler para numerosas personas, la mayor parte de origen humilde, que visitaban el balneario de agua agria de las Tiñosas. El surtidor aún conserva, en estado precario, los restos de una cubierta a escala reducida de la que luciera hace décadas la Fuente Agria de .