Según ha explicado Oviedo, los recursos obtenidos corresponden en su mayoría a los aportados voluntariamente por los fieles, concretamente el 68,74%, “lo que demuestra la afección y la responsabilidad de los miembros de la Iglesia de Ciudad Real con su sostenimiento”.

El resto de ingresos proceden de la asignación tributaria —el 16% de la totalidad de los recursos de la Diócesis— mientras que el resto —alrededor de un 15%— procede de subvenciones de organismos públicos y que, en su mayoría, son concedidas para atender a personas en exclusión social.

GASTOS DE LA DIÓCESIS

En el capítulo de gastos, ha explicado que la mayoría de los recursos se han destinado a actividades asistenciales, concretamente un 29,53% para atender las necesidades de los excluidos de la sociedad, mientras que un 22,43% se ha destinado para la realización de actividades pastorales.

Por otro lado, la Iglesia también presta servicios laborales seglares, cuyo coste supuso 2,2 millones de euros; mientras que los sacerdotes, que perciben todos la misma dotación con independencia de la responsabilidad que tengan, supusieron una inversión de 1,6 millones.

Otra partida considerable de gastos es el mantenimiento de edificios, construcción de otros nuevos y, sobre todo, la rehabilitación de templos y ermitas. En esta materia se destinaron 2,6 millones. Por último, Isabel Oviedo detalló que en 2017 la Diócesis pagó 2,4 millones en concepto de IVA.

DÍA DE LA

Por su parte Jesús Álvarez, ecónomo de la Diócesis, ha explicado que el Día de la Iglesia Diocesana que se celebra este domingo, busca que “seamos conscientes de nuestra pertenencia a la Iglesia como creyentes. Estamos llamados a colaborar con nuestras cualidades, nuestro tiempo, nuestra disponibilidad, nuestra oración y, también, con nuestra colaboración económica”.