Dado que la iniciativa se configura como un recurso a tener en cuenta para aliviar situaciones de vulnerabilidad manifiesta, Caballero ya anunció el pasado día 5 de septiembre que se ampliaría a aquellas personas y familias que se hayan visto afectadas por las condiciones climatológicas adversas registradas como consecuencia de la gota fría que ha asolado buena parte del país, ha informado la Diputación en un comunicado.

Serán, como ocurre de manera ordinaria, los ayuntamientos, a través de sus respectivos servicios sociales, los que determinen las personas o familias que pueden ser beneficiadas, teniendo en cuenta que el Plan de Emergencia no permite afrontar gastos de reparación e infraestructuras. Ni tampoco indemnizaciones por pérdida de cosechas. Se trata de un recurso liberador de la renta familiar que permite la adquisición de productos de primera necesidad como la alimentación básica e higiene.

También se pueden acoger al Plan de Emergencia casos excepcionales que tengan que ver con gastos para vestido y calzado, así como para hacer frente a suministros de la vivienda, como la luz y el gas, entre otros.

La concesión de estas ayudas establece una frecuencia y cantidad ya preestablecida, pero estudiará y valorará la excepcionalidad sin límite de recursos, tal y como anunció el presidente de la Diputación en la reunión que mantuvo con los alcaldes de la Comarca de Montiel a primeros de mes.