Uno de los que ha incorporado programación es el espacio municipal del Silo, al que por primera vez se ha trasladado la celebración de la VII edición del ‘AlmagrOff’ ya que su anterior ubicación en el Teatro de La Veleta le impedía crecer pese a que el público así lo demandaba.

“El festival de nuevos creadores sobre el Siglo de Oro había experimentado un gran crecimiento en los últimos años y prácticamente se llenaban todas las representaciones, de manera que daba la sensación de que había más público que quería comprar las entradas pero no podía porque no quedaban”, explica a Europa Press el director del certamen dramático, Ignacio García.

Por ello se optó por el traslado del ‘AlmagrOff’ al silo municipal, de manera que se ha duplicado el espacio que se ofertaba pasando de las 99 entradas de aforo que existían a 216 que, además, se ubican en un espacio público que se ha puesto a disposición del festival si se realizaba sólo una pequeña inversión para transformarlo.

Además, a esas ventajas, García suma una tercera y es que el silo municipal se encuentra mejor comunicado para el público que el anterior espacio escénico “y es la mitad de camino andando que llegar a La Veleta, por lo que todas esas razones nos animaron a hacer el esfuerzo de hacer el nuevo espacio y de dotarlo del equipamiento técnico gracias a Paco Leal y su equipo”.

Asimismo, señala que el escenario tiene más anchura y más altura que el anterior, además de que tiene una mejor dotación técnica “aunque a futuro se pudieran implementar unas pequeñas mejoras” pero a día de hoy tanto las gradas como el escenario reúnen mejores condiciones.

Del mismo modo, ha indicado que unos días después de que haya dado comienzo este certamen para nuevos creadores, la taquilla ya ha evidenciado que el nuevo equipo directivo del Festival de Almagro no estaba errado en sus cálculos porque se han vendido más entradas que el pasado año, “ya que muchas las han vendido todas y las que aún no, sí que tienen un aforo similar al antiguo. El público nos ha dado razón de que había margen de crecimiento”.

Lo que sí quiere dejar claro Ignacio García es que este cambio de espacio no ha hecho que desaparezca la colaboración con el CELCIT que ha pasado a ser “de arrendador de un espacio a colaborador intelectual sobre qué hacemos con América Latina y cómo se puede hacer para que allí se haga mejor y más teatro del Siglo de Oro, para lo que estamos celebrando allí distintos encuentros”.

PALACIO DE LOS OVIEDO

Otro de los nuevos espacios que se han utilizado en esta 41 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro es el Palacio de los Oviedo, una opción que se valoró después de decidir recuperar la plaza de Santo Domingo para todos los ciudadanos quitando de allí el espacio “que ocultaba un importante patrimonio de Almagro como el Palacio de Valdeparaíso y la iglesia de las Bernardas” así como de intentar que el Claustro de los Dominicos volviera a ser espacio escénico.

Sin embargo, tras la negativa del Obispado, se planteó la posibilidad de recuperar este palacio del siglo XVI de propiedad privada y del que se ha hecho una cesión por cinco años a cambio de invertir en mejorar este espacio que actualmente oferta unas 400 plazas a las que, en caso de querer ampliarse, podría llegar a 600 “quedando como el segundo espacio más grande tan sólo por detrás del que tiene 670”.

En este caso ha habido que desarrollar “un importante trabajo y una inversión fuerte” porque el edificio estaba al bode del derrumbe y el equipo técnico del Festival de Almagro lo ha hecho tan sólo en tres meses, ya que esa decisión se tomó a finales del mes de marzo y el pasado 6 de julio ya se estaba inaugurando con el recitar de poesía mística de .

“Es una satisfacción recuperar este espacio maravilloso tiene dos vertientes: por un lado la de disponer de un espacio que es patrimonio histórico-artístico y por otro la de devolverles a los vecinos un patrimonio emocional importante ya que aquí estaba el cine de verano y los almagreños tienen muchos recuerdos de él”, apunta Ignacio García.

El director del Festival de Almagro, que se muestra encantado con el que define como el espacio “más abierto” del certamen “y con sillas muy cómodas que nos han salido muy baratas porque el presupuesto es el que es”, explica que, además, el escenario es el mismo —y por tanto con las mismas dimensiones— del que existía en el espacio Miguel Narros.