Un ejemplar de buitre negro (Aegypius monachus), especie no nidificante en la Región de Murcia y catalogada como especie prioritaria para su conservación a nivel nacional, ha sido liberada en el Parque Natural del y , en Ciudad Real, tras su rescate y rehabilitación en las instalaciones del de Fauna Silvestre de El Valle, dependiente de la Consejería de Presidencia.

Después de más de tres meses de cuidados y el anillado para un correcto seguimiento, el joven buitre negro fue puesto en libertad en este espacio protegido de Castilla-La Mancha porque alberga una de las poblaciones nidificantes más numerosas de esta especie.

Así, el consejero de Presidencia, , destacó que este ejemplar es “muy poco común en la Región porque es una especie sedentaria, muy ligada a la colonia”, según han informado fuentes del Gobierno regional en un comunicado.

Sus poblaciones se encuentran muy alejadas y solo de forma ocasional los ejemplares juveniles pueden pasar por la Región en sus desplazamientos en busca de nuevos territorios. Por ello, Campos calificó de “extraordinario” el ingreso de esta ave en el centro, ya que se ha convertido en el “único caso que se ha registrado en muchos años”.

Y es que, el buitre negro fue encontrado por un particular junto al cauce de la Rambla del Albujón, en el término municipal de Torre Pacheco. Éste dio aviso a los agentes del Seprona de la Guardia Civil, quienes, a su vez, alertaron al Centro.

Al tratarse de una especie prioritaria, se activó el protocolo de atención inmediata y se avisó al servicio veterinario del Centro de Recuperación que atendió al animal a su llegada a las instalaciones.

En la exploración clínica, el servicio veterinario observó que el animal estaba muy débil, postrado sobre los tarsos, plumas erizadas y cabeza caída, a causa de un cuadro de deshidratación severa y delgadez. Su peso se situaba en 4,430 kilogramos, un 40 por ciento por debajo del peso estándar de la especie, que oscila entre los 7 y 12,5 kilogramos.

Una vez realizados análisis sanguíneos y un examen radiológico, el diagnóstico del animal reveló una grave desnutrición, deshidratación y situación de agotamiento. El tratamiento para la completa recuperación del buitre negro comenzó por corregir el déficit de hidratación, aplicando una terapia de fluidos, y una alimentación adecuada, unido a suplementos vitamínicos/minerales, una temperatura cálida y reposo.

Por último, el animal permaneció varias semanas en un voladero de musculación, lugar donde pudo recuperar parte de la condición física perdida.

HÁBITAT NATURAL

En España, el buitre negro solo aparece como reproductor en el cuadrante sur-occidental de la Península Ibérica y en Baleares, en concreto, en la parte norte de Mallorca. Dentro de la Península, su área de reproducción se reparte por el oeste de Madrid, suroeste de Castilla y León, mitad occidental de Castilla-La Mancha, noroeste de Andalucía y norte de Extremadura, siempre ligado a los sistemas montañosos de estas comunidades.

Asimismo, el buitre negro adulto permanece todo el año ligado a su colonia, si bien en ocasiones pueden pasar varios días seguidos fuera de ella, especialmente concluida la época de reproducción. Sus movimientos para buscar alimento le pueden alejar hasta 60 kilómetros de su grupo.

Los ejemplares jóvenes se dispersan a grandes distancias en su primera etapa de vida, como ha sido el caso del ejemplar recuperado, que les llevan a alejarse hasta a 600 kilómetros de la colonia, aunque otros se asientan en áreas próximas al lugar de nacimiento, donde utilizan dormideros comunales y se alimentan con frecuencia en muladares.

Los movimientos dispersivos juveniles son desplazamientos nomádicos y exploratorios, que solo se realizan en las etapas tempranas de la vida de los animales hasta alcanzar la edad reproductora. Son muy importantes al influir en la dinámica poblacional y en la estructura genética de las diferentes poblaciones.

Con estos desplazamientos los jóvenes se intercambian entre distintas subpoblaciones, encuentran nuevas zonas de hábitat donde reproducirse y se disminuye la competencia con la población adulta en las áreas de cría.

SUS CARACTERÍSTICAS

El buitre negro es la especie más grande del orden falconiformes (familia accipitridae) que habita el Paleártico. Puede alcanzar los diez kilogramos de peso y una envergadura alar de unos 295 centímetros.

Por otro lado, es una de las cuatro especies de buitres que crían en la Península Ibérica y resultan características por su color oscuro uniforme, la presencia de plumón negro o grisáceo en la cabeza y plumas lanceoladas en el cuello, que le confieren el aspecto de monje (monachus).

Sus características morfológicas, que le otorgan una especialización respecto a otras aves carroñeras ibéricas, son un pico robusto y fuerte, preparado para el desgarro de piezas duras (músculos, pieles y tejidos cartilaginosos), alas rectas y rectangulares y cola con forma de cuña ancha y no muy apuntada.

Finalmente, los principales factores de amenaza sobre esta especie son la intoxicación por veneno, la destrucción de hábitat, la gestión forestal, la cabaña ganadera, la colisión con tendidos eléctricos y electrocución, y los incendios forestales.