Según ha informado Eroski, el nuevo operador contempla el mantenimiento de todos los puestos de trabajo y la subrogación de las condiciones laborales de las plantillas de todos los centros incluidos en la operación.

El traspaso será progresivo y se extenderá hasta finales del 2021, y hasta que se haga efectivo todos los centros seguirán operando bajo la marca Eroski. La operación incluye la venta del negocio, pero no de los inmuebles en propiedad, sobre los que se establecen contratos de arrendamiento con el nuevo operador.

Con esta operación, Eroski avanza en las líneas definidas en su Plan Estratégico, que pasa por lograr “un grupo más focalizado en sus fortalezas y más rentable, con el objetivo de ser un comercio mejor antes que uno más grande”.

Así, Eroski enmarca esta operación dentro de su plan para “fortalecer su posición en las regiones donde es operador de referencia y mantiene posiciones de relevancia -Norte Centro y Norte Oeste-, y crecer en el resto de regiones a través de su sistema de franquicias”.