‘Reinar después de Morir’, del autor barroco Luis Véles de Guevara, español que escribe sobre una leyenda portuguesa, con personajes de ambos países y texto en ambos idiomas, es la propuesta elegida para llevar a cabo esta experiencia que busca “tender puentes entre ambos países que, a veces, se olvida que estuvieron unidos durante parte del Siglo de Oro en el Reino de Castilla”, tal y como ha recordado el director de la obra, , en una entrevista concedida a Europa Press.

Un proyecto que nació hace más dos años, antes de que García pasara a ser cabeza visible de la Fundación y del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, cuando tras participar con éxito en otra propuesta de la compañía lusa sobre un texto de Saramago, se les ocurrió que sería bonito intentar hacer una coproducción hispano-lusa con artistas de los dos países, con producción de ambas naciones y con un texto que tuviera “alguna significación binacional y alguna importancia de ida y vuelta”, ha explicado.

Y es que ha recordado que lleva bastantes años intentando fomentar la presencia del Siglo de Oro en diferentes países como “un puente cultural” con España. Con este espíritu encontraron, junto a , un colaborador habitual y autor de la versión que se estrena este viernes, el texto de Véles de Guevara. García ha calificado a este autor barroco como “uno de los grandes” y ha explicado que “durante mucho tiempo estuvo en el canon de los grandes éxitos del Siglo de Oro” pero en los últimos tiempos ha caído un poco en el olvido, sobre todo porque el mismo tema, el de los amores de Inés de Castro y de Portugal, lo toma en ‘Corona de amor y muerte”, pero desde una óptica más melodramática y tardo romántica, “más del gusto de la época”.

Así, desde los años treinta se empieza a hacer más la de Casona, cayendo en desuso la de Véles de Guevara “mucho más interesante, ya que tiene tintes mucho más políticos y metafísicos”, ha concluido.

Una obra que para García encierra por un lado una lección de dignidad, de lealtad y de insurrección por parte de Inés de Castro y por otro se trata de un texto “fortísimo de cómo el poder es capaz de aniquilar, matar y triturar a los seres humanos sin tener ningún reparo, si es por interés político”.

FESTIVAL DE ALMAGRO

Ante el estreno este viernes en Lisboa, Garcia ha expresado que ha sido “mucho trabajo y los sueños cumplidos” por que se vaya a ver a partir de enero en el Teatro de la Comedia de Madrid en español, pero también un día en portugués. Pero también ha mostrado “el anhelo y el deseo” de poder estar en la próxima edición del Festival de Almagro en julio de 2020, con esta obra que es, para él, una de las grandes del Siglo de Oro, con las dos compañías y en las dos lenguas. Algo, según ha avanzado, para lo que ya se han dado los primeros pasos presentándose en la fase de recepción de proyectos y buscando el apoyo de la embajada. “La intención está porque es un texto capital que hace mucho tiempo que no se ve en Almagro”, ha añadido.

A estas razones, García ha unido que está en la línea de la filosofía del festival de tender puentes con países culturalmente cercanos como es el caso de Portugal, y ha recordado un acercamiento reciente con este país en el ganador de la pasada edición del Almagro OFF ‘La margarita del Tajo que dio nombre a Santarem’ cuya autora, Ángela de Acebedo, era portuguesa de nacimiento pero escribía en castellano. “El siglo de Oro tiene mucho más recorrido si somos capaces de integrar autores y autoras de otros lugares”, ha manifestado.

En esta línea, lo interesante de este montaje, para el director, es que ayuda a entender lo mucho que nos une. “En esta época de división y fragmentación política es muy reconfortante mirar a Portugal para entender cuántos lazos de comunión artística hay y cuánto se puede hacer para conseguir espacios comunes de la cultura, pero también se descubren las diferencias”.

Se ha mostrado “muy feliz” de cara al estreno de este viernes y ha destacado la gran calidad de los actores. Para García la sensación es que ha quedado un espectáculo muy poderoso, “muy del Siglo de Oro”, pero al mismo tiempo una lectura muy contemporánea y actual “en cuanto a la parte de movimientos y la manera de emitir el texto”.