La crisis catalana y el independentismo catalán ha intensificado en los últimos meses el debate político, la conveniencia de seguir manteniendo la actual configuración autonómica del Estado español o si, por el contrario, las condiciones que envolvieron la aprobación de la Constitución de 1978 ya no existen y hacen necesaria una reforma del sistema de organización política territorial, según ha informado la UCLM en nota de prensa.

A lo largo de las jornadas, según ha señalado este miércoles el profesor Viaña, “destacados expertos de calado nacional analizarán desde diferentes perspectivas las consecuencias sociales y económicas que ha tenido el Estado de las Autonomías a lo largo de sus casi cuatro décadas de vigencia, así como los posibles mecanismos de solución de algunos de sus efectos negativos”.

Enrique Viaña ha indicado que “todos los problemas políticos de mayor calado tienen un trasfondo económico” y la reforma de la Carta Magna y el modelo territorial del país lo son de primer orden, de ahí, ha añadido, que en esta quinta edición las jornadas aborden “el problema económico del Estado de las Autonomías”.

En la actualidad de la temática ha insistido durante la inauguración el vicerrector de Economía y Planificación, , quien ha reconocido que las dificultades económicas de los últimos años han situado a la financiación autonómica en una situación “complicada” que llegó a posicionar determinadas partidas políticas en un punto “extremo”. Pese a que la situación económica está cambiando, Villasalero ha recordado que “las últimas encuestas publicadas confirman un retroceso en el gasto público en I+D y en Educación, tanto universitaria como a otros niveles”.

La sesión inicial ha contado entre sus ponentes con el catedrático de Economía Aplicada de la y actual consejero de Hacienda y Modelo Económico de la Generalitat Valenciana, , que ha calificado de “éxito” el modelo autonómico español, ya que “nunca en la historia contemporánea de nuestro país, España ha crecido tanto y tan bien, consiguiendo dar respuesta a identidades diferentes y aproximando el Gobierno al ciudadano”. Sin embargo, y tras cuarenta años de vigencia, Soler ha considerado que este modelo “tiene que reformarse” porque “los recursos públicos no están bien repartidos”.