Así lo ha explicado en una entrevista a Europa Press García, en la que ha subrayado que el inicio ha puesto de manifiesto que es una edición impresionante “primero por lo patrimonial, es decir, la cantidad de cosas del Siglo de Oro que se han visto en el primer fin de semana y, segundo pero no menos importante, por la declaración de intenciones convertida en realidad de poner en su lugar a las mujeres, desde las autoras como o a actrices, directoras…”.

Asimismo ha puesto en valor que el de Almagro sea un “festival americanista” que este año tiene como país invitado a México; “accesible para todos” con los sobretítulos y las audiodescripciones, el ‘touch tour’ o la actuación del grupo de la ONCE; que “atiende las demandas justas de los espectadores”, como la de los vecinos de la ermita de la Magdalena, la sexta entrada a un euro cuando se presentan cinco de otros espectáculos o la ludoteca durante el Barroco Infantil.

“Además, no hay que olvidar que el premio Reina es una constatación clara del apoyo a la programación accesible e inclusiva, mientras que la presencia de la vicepresidenta y del ministro de Cultura, , entre otras muchas autoridades el día de la inauguración, avalan la labor que estamos haciendo en ese sentido. Mi balance es que estamos cumpliendo lo que hemos dicho que íbamos a hacer y que el público está respondiendo magníficamente bien”.

UN GRAN FIN DE SEMANA

Importantes resultados que se están viendo también este fin de semana, ya que “no hay lugar en el mundo donde se puedan ver, por ejemplo, cuatro Lopes de con visiones de distintos países como México o Costa de Marfil, además de España”, a lo que se suman otras propuestas dirigidas por mujeres, un espectáculo de picaresca novohispana en el Silo o un concierto de música de sor Juana en la , entre otras propuestas.

“Todo lo programado pone de manifiesto lo que es nuestra filosofía y cómo la cumplimos, que no son solo palabras. Son apuestas de tender puentes y abrir el Siglo de Oro a América, a las mujeres, no como una segunda división sino al contrario, que nos demuestren que el siglo de oro es más abierto, más rico y más amplio. Creo que una vez más lo que decimos, lo hacemos”.

GRANDES PROPUESTAS PARA LA SEGUNDA SEMANA

Sin embargo, García no es de los que cae en la autocomplacencia por lo que estos buenos resultados animan, a él y al conjunto de su equipo, a seguir velando porque toda la maquinaria del Festival Internacional de Teatro Clásico funcione a la perfección en esta segunda semana en la que podrán ver propuestas para las que, incluso, se han agotado las entradas como ‘El banquete’ en el Patio Fúcares.

Pero en esta semana también se van a poder ver en el Teatro Municipal, durante dos días, el espectáculo ganador del Certamen Barroco Infantil, ‘Fórmula Shakespeare’, una apuesta del Festival por el público del futuro “que ya es presente” gracias a las seis ofertas que hay en una misma semana para toda la familia “a un precio muy accesible, en un espacio amable, con aire acondicionado”.

En este sentido, García hace hincapié en que esta iniciativa supone trabajar “presente y futuro” porque ellos ya son público, incluso jurado. “Les acostumbramos a estar orgullosos de nuestro patrimonio, a disfrutar, a ver que es algo lúdico y algo divertido, una oferta de entretenimiento que puede competir con tantas otras”, ha dicho.

Pero García va más allá y trabaja para que el Festival de Almagro no solo se quede en la Ciudad Encajera y en el mes de julio sino que se convierta en “aglutinador” de experiencias del mundo y, al tiempo, en “irradiador” del Siglo de Oro español hacia el resto del mundo posibilitando que otros países se animen a llevar a escena a nuestros autores.

En este sentido, pone como ejemplo que la haya puesto en escena ‘El perro del hortelano’, ‘Lengua en pedazos”’ y ‘Celestina’; que una compañía polaca haya hecho un Calderón u otra estonia haga tres Calderones.

“No digo que Almagro produzca todo eso, pero sí lo estimula y lo acompaña y genera una especie de autoconfianza poética, o de empoderamiento del verso. Ayuda a mucha gente a creer cuando ve el entusiasmo que el verso produce en Almagro, que vale la pena seguir peleando por el verso en América, en Asia, en África, en Europa, en los diferentes lugares de los que vienen las compañías”.

Por todos estos motivos, el director del Festival de Almagro considera que el certamen dramático “es un lugar en el que abrir la mente y abrir las costuras, soltar las costuras de un traje que está un tanto embotado para permitir que se ensanche la mirada, y que más gente quepa en el siglo de oro”.

“Y cuando digo más gente me refiero a más artistas, de más países, de más procedencias artísticas, y más espectadores, cuanto más variopinto sea el siglo de oro, más gente vamos a caber dentro”.