Para ello han participado a lo largo de los meses de noviembre y diciembre en cursos de formación sobre hábitos saludables, determinantes de salud, programas de cribado, enfermedades de transmisión sexual, anticoncepción o práctica deportiva, según ha informado la Junta en nota de prensa.

Los cursos están coordinados por las trabajadoras sociales de los centros de salud 1 y 3, y María de los , de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real y se enmarcan en las actividades de la Mesa de participación Ciudadana que se llevan a cabo en el barrio La Granja de la capital.

Estas actividades “no pretenden formar a profesionales sanitarios, sino a personas de la propia comunidad para que actúen entre sus iguales como agentes de la salud de forma voluntaria”, ha explicado María José Barreda, una de las dos trabajadoras sociales que desarrollan el proyecto.

La Mesa de Participación Ciudadana se integra en el programa de ‘Dinamización vecinal, participación social y fortalecimiento comunitario’, una iniciativa en la que se trabaja de manera conjunta con varias administraciones y colectivos entre ellos el SESCAM, el Ayuntamiento de Ciudad Real, Cáritas Interparroquial, la y otras asociaciones de carácter social.

La formación está dirigida a personas en situación de vulnerabilidad que asisten al grupo de alfabetización de la comunidad de aprendizaje de la capital o que son derivadas por Servicios Sociales del barrio La Granja. El objetivo de la intervención es empoderar a las participantes, todas mujeres, para que sean agentes promotoras de salud mostrándoles la importancia de incorporar actividades que mejoren la calidad de vida. Se fomenta así el conocimiento de hábitos saludables para la población infantil, promoción de la salud sexual y reproductiva, alimentación, entre otras materias.

EMPODERAMIENTO Y SALUD

Promover actividades preventivas y de promoción de la salud en el área de referencia es uno de los principios básicos de la Atención Primaria. La salud comunitaria se orienta hacia determinantes de la salud de grupos de población concretos, en este caso la población joven del barrio de La Granja de Ciudad Real. “Si bien las actividades se plantearon abiertas a todos los colectivos, finalmente únicamente han participado mujeres”, ha indicado su promotora.

El diseño de esta iniciativa parte de la evidencia de la educación sanitaria incide en la implicación de las personas en sus cuidados, mejora sus hábitos de vida, estimula la participación en los programas de cribado o favorece la adherencia terapéutica.

Por tanto, el objetivo de la formación es doble, por una parte implica una intervención de empoderamiento con aquellas personas que acuden a los cursos de aprendizaje y por otra parte capacitar a personas en situación de vulnerabilidad para que actúen como agentes de salud y buenos hábitos en sus comunidades.

Para ello se utiliza la metodología del enfoque de empoderamientos y participación social, en promoción de la salud basada en la identificación de las fortalezas de las personas, grupos y comunidades, apostando por un proceso de capacitación, participación y responsabilidad. Se utilizan técnicas participativas que promueven el protagonismo de las agentes de salud.