La y Riñón (AEHR) junto al La (Ciudad Real), han organizado unas jornadas sobre el tratamiento de la enfermedad renal crónica con la que persiguen el acercamiento entre profesionales y pacientes para resolver dudas sobre la enfermedad y su tratamiento.

La jefa del Servicio de Nefrología del Hospital La Mancha Centro y secretaria de la Junta Directiva de AEHR, la doctora ha indicado que el fin que persiguen estas jornadas “es que los especialistas podamos reunirnos con los pacientes fuera de la consulta, en un ambiente más distendido, para poder informarles más ampliamente sobre su enfermedad, responder a sus dudas y temores y que entiendan su pronóstico”.

En el acto, que se celebra este miércoles, están participando cerca de un centenar de personas, la mayor parte de ellos, pacientes de pre-diálisis, en diálisis o trasplantados, así como familiares y público en general, para aportar sus testimonios.

LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA

La enfermedad renal crónica tiene una incidencia sobre la población general de un 20 por ciento y las principales causas suelen ser la hipertensión y la diabetes, que pueden prevenirse. Hay también otras patologías, de baja incidencia, como la nefritis o la poliquistosis renal. En cuanto a esta última enfermedad de carácter hereditario y con una alta prevalencia en el Área , la especialista ha explicado que ha salido el primer tratamiento “que muchas familias esperaban”.

ha señalado que el pronóstico del paciente “cambia mucho” cuando éste lleva una vida sana, toma la medicación y realiza el seguimiento clínico de su dolencia, “cuando es consciente de lo que padece y ayuda a prevenir la progresión de su enfermedad”. Aunque, en muchos casos, la falta de información y los temores propios de los pacientes llevan a que no se produzca esta situación ideal.

La diálisis suele ser el principal temor de los enfermos renales crónicos, “porque lo ven como algo negativo”, ha afirmado la doctora, “cuando en realidad es todo lo contrario. Es el único tratamiento que existe para sustituir un órgano vital y aporta una buena calidad de vida a los pacientes, algunos de ellos llevan recibiendo el tratamiento más de 40 años.

Asimismo, ha indicado que la diálisis es lo más parecido a un riñón sano, “cuando se entra en diálisis la enfermedad renal desaparece”. “Es cierto que nuestro objetivo siempre es el trasplante, pero en aquellos casos que no es posible, la diálisis es la única solución”, ha afirmado García Agudo, que ha argumentado que este tratamiento “cada vez es más perfecto”.