La actuación se inició cuando se recibió la alerta del propietario de una finca, en la que mientras realizaba labores de limpieza en una caseta-almacén encontró lo que en un principio parecía tratarse de cohetes antigranizo, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

Inmediatamente se activó al Grupo Especialista en Desactivación de Explosivos (GEDEX), que se desplazó hasta el lugar y verificó que se trataba de seis cohetes granífugos modelo ‘torpedo’, utilizados para la dispersión de las tormentas de granizo y que en la actualidad su uso está prohibido, suponiendo un riesgo tanto su almacenamiento como su utilización por personal no cualificado.

Los agentes, una vez adoptaron las medidas de seguridad pertinentes, destruyeron los cohetes en una zona aislada.

NO TOCAR, NI MOVER

La Guardia Civil de Ciudad Real recuerda que, ante la aparición tanto de este como de otro tipo de artefactos explosivos, se deben abstener de tocarlo, moverlo o manipularlo de cualquier forma, debido a su peligrosidad, debiendo únicamente marcar su ubicación y avisar a la Guardia Civil.