De este modo, el Hospital pone de manifiesto su compromiso con el abordaje especializado e integral de la insuficiencia cardíaca, una afección que, tal y como explica el doctor , cardiólogo del Hospital General Universitario de Ciudad Real, “afecta a unas 8.000 personas en la provincia”, ha informado Novartis en nota de prensa.

El ‘Museo de los Objetos Cotidianos’ aporta una herramienta que, además de dar visibilidad a las implicaciones físicas y emocionales de la IC, tiene el objetivo de favorecer la prevención y fomentar hábitos cardiosaludables. El doctor , cirujano y director gerente del Área de Atención Integrada de Ciudad Real, asegura que “esta exposición se suma al empeño que pone el Sescam para que los ciudadanos se conciencien y adopten hábitos saludables de vida”.

Por su parte, la responsable de Relaciones con Pacientes del área Cardiovascular y Metabólica de Novartis, Josefina Lloret, afirma que “el compromiso con los pacientes y con la sociedad va más allá del desarrollo de soluciones y tratamientos innovadores” y por ello ponen en marcha proyectos como el ‘Museo de los Objetos Cotidianos’, que permite, de la mano de la asociación de pacientes Cardioalianza, reflejar y transmitir el impacto de la enfermedad”.

EL IMPACTO DE LA IC

La IC es una enfermedad crónica, debilitante y potencialmente mortal que se produce cuando el corazón es incapaz de bombear la sangre suficiente para satisfacer las necesidades del organismo, provocando síntomas como la hinchazón, la falta de aire, la fatiga o la tos. Se trata de la principal causa de hospitalización en personas mayores de 65 años1 y se prevé que su incidencia aumente debido, entre otros factores, al envejecimiento de la población.

Además, la IC ocasiona un profundo impacto en la vida de quienes la padecen, tanto en el plano físico como en el plano emocional, social y profesional. Los pacientes ven mermadas sus capacidades físicas y experimentan una importante pérdida de movilidad y autonomía, lo cual les lleva a necesitar la ayuda de sus familiares y cuidadores para llevar a cabo sus actividades cotidianas.

En palabras del doctor Piqueras, “la IC es una enfermedad que, aunque puede pasar desapercibida sin producir síntomas, frecuentemente produce un deterioro de la capacidad física y dificultad para llevar a cabo tareas cotidianas”. Por otro lado, reduce la esperanza de vida, con el consiguiente impacto psicológico, conlleva la toma diaria de elevada cantidad de medicación, modifica la dieta del paciente, etcétera. “Todo esto hace que sea una patología que incide claramente en el empeoramiento de la calidad de vida del paciente”.

Para el doctor Piqueras, las actividades dirigidas a concienciar y sensibilizar a la población sobre la IC son muy beneficiosas, ya que “mejoran el conocimiento de la enfermedad y los síntomas, favorecen la prevención secundaria, y estimulan la aparición de asociaciones que sirvan de apoyo a familias y pacientes”.