Se han inspeccionado 48 tiendas, bazares, quioscos y otros locales de toda la provincia, principalmente en la capital, en los cuales se almacenaban tracas, petardos, fuentes, bombetas, o bengalas para comercializar al público sin la oportuna supervisión por la Guardia Civil, lo cual supone un riesgo para la seguridad ciudadana, tanto por la posibilidad de existencia de productos caducados o descatalogados, como por su venta a menores de edad con el consiguiente peligro de manipulación indebida o negligente que habitualmente derivan en accidentes graves, ha informado el Instituto Armado en nota de prensa.

Asimismo, se han formulado 15 denuncias sobre los hechos e intervenciones realizadas por la Guardia Civil, al objeto de dar cuenta a la Subdelegación del Gobierno como organismo competente para instruir los expedientes sancionadores y adoptar las medidas oportunas sobre el diverso material incautado.

La Guardia Civil recuerda que se trata de concienciar a todas los usuarios de las medidas de seguridad y de las normas básicas en el manejo de cualquier artículo pirotécnico al objeto de prevenir accidentes y negligencias.