El abogado de este feriante, Óscar Rivas, ha explicado a que las dos personas para las que un juzgado de Alcázar de dictaba prisión provisional y sin fianza —padre e hijo— han intentado incriminar a su patrocinado explicando que esta tercera persona “le propinó un puñetazo en la cara” al joven fallecido, tras lo que éste cayó al suelo.

En todo caso, precisa, “los otros testigos presenciales amigos de la víctima dicen que no vieron” dicho puñetazo, según sus declaraciones. Además, según ha dicho, su cliente no ha sido reconocido por ninguno de los testigos presenciales en la rueda de reconocimiento.

Pese a estar en libertad, el juez le ha impuesto medidas cautelares y está obligado a comparecer los días 1 y 15 de cada mes ante el juzgado, además de que se le ha retirado el pasaporte y se le ha impuesto la prohibición de salir del país.