Según el escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, el acusado tuvo, en fechas indeterminadas entre julio de 2016 y abril de 2017, comportamientos de índole sexual no consentidos sobre una de sus trabajadoras, de 40 años, pese a que ella se negaba.

En concreto, hasta que la despidió en abril de 2017, le realizó tocamientos en pechos, glúteos y cintura pese a que ella siempre le manifestaba “de modo claro y terminante su negativa”, explica el fiscal en su escrito, en el que añade que tales tocamientos los realizaba valiéndose de su posición en la empresa y cuando la víctima estaba trabajando.

Además de aprovecharse cuando estaba desprevenida y teniendo cuidado de que no lo viera nadie más, J.L.M.realizaba casi siempre los tocamientos por encima de la ropa si bien en una ocasión le desabrochó el sujetador y le tocó el pecho por debajo de la ropa y en otra, “persistiendo en su ánimo ilícito” la giró y “sin su consentimiento” le introdujo un dedo por la vagina.

Por estos motivos, el solicita, además de ocho años de prisión para el acusado, que se impida al hombre acercarse a la víctima a menos de 200 metros durante 15 años ni a comunicarse con ella, además de solicitar una indemnización de 15.000 euros.