A preguntas de los medios sobre las críticas de los municipios ribereños de la cabecera del Tajo por esta petición, Fernández ha adelantado que el Gobierno autonómico se ha referido a esta entidad para explicarles la situación.

En todo caso, ha reconocido que la cabecera del Tajo no pasa “por un buen momento”, pero del mismo modo que el Gobierno de Castilla-La Mancha defiende trasvases al Levante “si son para beber”, no se puede criticar un trasvase a Las Tablas, ya que es una medida “que supone salvar una reserva de la biosfera” y además servirá para prevenir posibles incendios como los ocurridos en 2010 en una situación similar.

“Es imprescindible esa derivación de agua, quizá no es la solución más deseable pero la situación de emergencia requiere posicionarse y no ponerse de perfil”, ha esgrimido.