En una entrevista concedida a Europa Press, Luque ha destacado la responsabilidad que tienen los creadores y generadores teatrales de cuidar el teatro, “porque es un arte capital nuestro”, y hacerlo desde la obligación de generar público y conseguir que la gente no se aleje de los teatros.

“Para ello se lo tienen que pasar bien aunque no sea riéndose, porque de lo que se trata es de que la emoción llene al espectador ya que la risa a veces se olvida antes que otras cosas que se viven con intensidad, especialmente con dos actores que son unos fieras que lo dan todo sobre el escenario”, ha señalado.

Asimismo, también ha puesto el acento en la equivocación que surge a veces de que al público hay que ofrecerle “comedia desternillante” para que vaya “en masa al teatro” cuando, ha agregado, si hay buenos intérpretes y buen texto, el público está esperando que se le haga pensar, reflexionar y disfrutar.

“El disfrute no viene solo de la carcajada, sino también de escuchar, ver y sentir cosas bonitas y placenteras aunque nos remueva por dentro. Es cierto que hay gente asocia poesía a tostón, pero la realidad es que , uno de nuestros mejores poetas de todos los tiempos, sigue llenando teatros. Los generadores de propuestas no tenemos que tomar al público por cabestros porque realmente es muy sabio”.

UN INVERNADERO Y UN MELODRAMA DE MISTERIO

‘Todas las noches de un día’ ocurre en un invernadero de los que ya no existen, en una casa rodeada de urbanizaciones nuevas pero alejada del ruido. Este es un lugar donde se guarda un gran secreto, el secreto que rige la casa donde están el jardinero Samuel —Carmelo Gómez— y su señora Silvia —Ana Torrent—.

La primera escena, explica Luque, transcurre cuando la policía —que no es un personaje físico sino el propio público— llega a la casa a interrogar al jardinero por unos hechos que han ocurrido ahí, “de forma que así podría empezar cualquier película de terror, de intriga o de misterio”.

Pero en este caso se trata de un melodrama de misterio, porque es una gran historia de amor en la que también hay que ir descubriendo secretos, que transcurre en un entorno mágico como un invernadero, “y apetece una tarde de otoño o de invierno de rodearte de unas plantas maravillosas y de un lugar misterioso éste, que alberga una vida en silencio y en calma mientras crecen esas plantas”.

Luque, que asegura que se recorrió muchos invernaderos de como Las Cisternas del Retiro para recrear su esencia junto al espacio escénico de , utiliza este lugar como metáfora de un sitio en el que el público respire “y en el que, como dice Samuel en un momento de la función y tras lo que se calla, escuchen cómo las plantas suenan al crecer creando un momento mágico con el espectador”.

EL DISFRUTE DE TRABAJAR CON CARMELO Y ANA

Luis Luque ha explicado a Europa Press que el proyecto surgió después de que Carmelo Gómez, gracias a un encuentro entre ambos a través del productor , le presentara un proyecto para que lo dirigiera que no le convenció, y entonces le propuso el papel de Samuel. “A él le encantó porque es un grandísimo texto de ”.

Ya entre el director, el productor y el actor pensaron en Ana Torrent como Silvia “porque es una mujer muy fuerte y una actriz increíble que sigue ofreciendo una fragilidad como de cristal, capaz de ofrecer las miradas inocentes más bonitas del cine español con El espíritu de la Colmena o Cría Cuervos y también es icónica en el cine de misterio con Tesis. Es una actriz muy versátil”.

Finalmente, Luis Luque desea que el público salga de su espectáculo —tanto en Ciudad Real como en el Teatro Bellas Artes de Madrid donde estará del 21 de noviembre de 2018 al 6 de enero de 2019— con ganas de volver al teatro, de belleza, de que le cuenten historias bonitas, de ir a visitar museos, de comprar entradas para más teatro y, en definitiva, de consumir cultura “porque el arte es de los pocos lugares en los que sentirse a salvo”.

“Una obra de teatro, un cuadro, una canción. Es un lugar íntimo en el que nadie puede entrar, de emociones y muy personal. Me gustaría que la gente saliera con ganas de quererse porque es una historia de amor”, ha concluido el director de escena