En un comunicado, los representantes de estas organizaciones consideran que el “alienta nuevas transformaciones agrarias y nuevos usos que hipotecan la recuperación experimentada en los últimos nueve años gracias a una climatología favorable y a pesar de la casi erradicación del maíz, la alfafa y la remolacha”.

De ahí que este martes, antes de la reunión del Patronato de Las Tablas, a petición de los ecologistas, se vaya a celebrar una reunión de la Comisión del Agua del Patronato para tratar temas como la macrogranja de porcino que se piensa instalar en Daimiel, la situación de los vertidos autorizados de la alcoholera Alvinesa, y para realizar una cuantificación de la superficie afectada por todos los informes que la Dirección del Parque está emitiendo en relación con las solicitudes de información de proyectos agrarios.

“Son decenas y decenas de proyectos de transformación de concesiones de aguas privadas a aguas públicas con aumento del perímetro de riego y por ende de la superficie regable, que supone transformación de parcelas de secano a regadío, incluso en zonas ZEPA de aves esteparias, transferencias de derechos de riego a otras captaciones con transformación en regadío y apertura de nuevas captaciones, lo que está suponiendo un nuevo mazazo que puede dar un golpe definitivo al sistema hídrico de la cuenca alta del río Guadiana”, han detallado los ecologistas.

Esta situación de Alerta obliga a adoptar una serie de medidas entre las que se encuentran, en relación con el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, la preparación de la puesta en marcha de los pozos de sequía para suministro de recursos al Parque, con un volumen máximo anual de extracción de 10 hm3/año, la previsión de suministro de recursos desde el trasvase Tajo-Segura y la propuesta de ajuste de las extracciones de aguas subterráneas en riesgo a través del Régimen Anual de Extracciones, que recuerdan los ecologistas para este año son de 1500 m3/ha para leñosos y de 2000 m3/ha para herbáceos.

Las organizaciones ecologistas, en tanto en cuanto no se consiga la naturalización del parque nacional y la recuperación de los procesos naturales, consideran que se debe mantener coyunturalmente el esfuerzo de inversión económica para la extracción de especies de peces invasores, por la alteración que provocan en los fondos de la cubeta del humedal.

Según han indicado, el actual estado de inundación del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, con tan solo 625 ha a finales de primavera, un tercio de las 1.750 hectáreas encharcables en esta época del año, revelan la gravedad de la situación y, como prevé la dirección del Parque Nacional, las expectativas de lluvias hasta otoño “son prácticamente nulas”.