La resolución, de 26 de octubre, se otorga de conformidad con una serie de condiciones y requisitos necesarios para prevenir la contaminación mediante la aplicación de las mejores técnicas disponibles. Además, la publicación incluye como anexo la declaración de impacto ambiental del proyecto, considerado viable por la Consejería de Agricultura, siempre que se realice conforme al estudio de impacto ambiental presentado y a las prescripciones de esta resolución.

El pasado mes de julio la Junta General de Accionistas de Elcogas aprobó una opción de compra de su emplazamiento, así como de algunas de las instalaciones, equipos y otros servicios, por parte del grupo empresarial Ence.

El acuerdo aludía a la venta del emplazamiento de la planta de Elcogas en Puertollano, con acta de desconexión de 3 de febrero de 2016, con el objetivo, expresado por la compradora, de desarrollar el nuevo proyecto industrial, para lo que requiere el aprovechamiento de los terrenos, parte del equipamiento de la actual central y otros servicios utilizados por Elcogas en el pasado.

No obstante, Ence puntualizaba que “contempla” la posibilidad de llevar a cabo este proyecto “siempre que resultara adjudicataria en una futura subasta del , de capacidad de energía renovable con biomasa suficiente”, y que las condiciones de dicha adjudicación establecieran una “regulación favorable que garantizara la rentabilidad del proyecto”.

La sociedad , con domicilio social en , pretende alcanzar una producción de 50 megavatios con un consumo máximo de 360.000 toneladas anuales de biomasa, aproximadamente. El combustible principal será biomasa agrícola y forestal —principalmente de cultivos de viñedo, olivar y cereal; así como de bosques de pinos—, además de biomasa sólida procedente de actividades agrícola-industriales, como el orujillo.

La planta estará compuesta por áreas de almacenamiento, tratamiento y dosificación a la caldera de biomasa; zona de caldera de biomasa, turbina de vapor, torre de refrigeración y transformadores; zona de subestación; zona de accesos principales, oficinas y tratamiento aguas; y zonas de acceso de vehículos pesados y tratamiento de efluentes.

El funcionamiento de esta planta de producción eléctrica está basado en la obtención de energía térmica a partir de la combustión de la biomasa en la caldera, que se emplea en un ciclo de agua para producir vapor sobrecalentado a alta presión y temperatura. Este se envía a la turbina de vapor, donde cede parte de su energía para producir electricidad, a través de un generador o alternador. La energía generada se eleva mediante un transformador a la tensión de transporte y se exporta a la subestación de Red Eléctrica Española.