El Íber tiene intención de presentar candidatura para las próximas elecciones municipales en (Ciudad Real) para fomrar un “gobierno de salvación” para la ciudad minera que aúne a todas las fuerzas políticas con representación en la corporación municipal.

Así lo han anunciado este martes en rueda de prensa los representantes de la formación política —exalcalde por el PSOE—, y María José Linde, que ven en esta “unidad”, conjugada con una “austeridad total” durante el primer año de Gobierno, la única vía para “salvar” a Puertollano y la situación económica del propio Consistorio.

La formación está “intentando” conformar una lista que podría estar encabezada por el exalcalde de Puertollano, Casimiro Sánchez Calderón, presidente de Honor del Íber. “Nunca me he descartado para nadie y donde se me ha necesitado, allí he estado”, ha subrayado el veterano político a preguntas de los periodistas.

En todo caso, las “prescripciones” programáticas del Íber pasan por una política de “austeridad escalonada” durante toda la legislatura, incluso al cien por cien durante el primer año. En este periodo, el Íber propone que los concejales renuncien a cualquier remuneración, salvo los gastos generados en razón de su cargo.

Esa política de austeridad, según este partido, pasará también por la supresión de la subvenciones a los grupos municipales y todas aquellas que no cumplan con una finalidad “muy justificada y muy solidaria”, todo ello bajo el común denominador de una “reorganización municipal” en todos los servicios.

IMPULSAR EL ENTRAMADO SOCIOECONÓMICO

Respecto a las medidas para impulsar el entramado socioeconómico de la ciudad, Íber apuesta, siempre con el consenso de los agentes sociales, por la “lucha” para que se construyan, al menos, 50 kilómetros de la Autovía A-43 -Ciudad Real a su paso por Puertollano y , así como por el soterramiento del AVE, “para cumplir con la promesa dada por Renfe en 2002 y 2003 al entonces alcalde de Puertollano”, y el impulso del transporte de mercancías de alta capacidad.

En el borrador del programa, el Íber sitúa a Puertollano como ciudad tecnológica y educativa con la conversión de la central térmica en un instituto de Formación Profesional de tercer grado y la implantación de las “tres carreras universitarias prometidas en 2003”.

Otros puntos incluidos en sus líneas de actuación son la mejora en la limpieza y la eficacia de los servicios municipales, la información sobre la calidad del aire, el apoyo a todos los proyectos que supongan turismo ecológico, sanitario, minero o industrial, la rehabilitación del Museo de la Minería y una previsión del desarrollo urbanístico “para evitar situaciones como la actual”.

Todo responde, han subrayado Ramón Martín, presidente del Íber, y María José Linde, a una acción de gobierno que pretende “ilusionar” a una sociedad puertollanera “muy dividida”. De ahí que hayan apelado a una “reconciliación” en sintonía con la aspiración de su partido a escala nacional: el “acercamiento” entre España y Portugal.