El , siguiendo con su labor de oposición constructiva, y su concienciación sobre la protección del medio ambiente, quiere denunciar y poner en alerta sobre la plaga del insecto llamado Galeruca o vaquita, que está masacrando literalmente los jardines de nuestro pueblo, en concreto a los olmos, sea la especie que sea, el pumila, olmo de bola etc…

Ya el año pasado, nuestra formación política dio la voz de alarma sobre esta situación en un pleno, que a las vistas está claro que cayó en saco roto, otro gesto más de dejadez y falta de atención de nuestro equipo de gobierno. Pero lo que más nos preocupa y así lo corrobora las quejas y denuncias que hemos recibido por parte de multitud de ciudadanos, es el peligro que corren los olmos centenarios de nuestro querido paseo de la estación.

Estos árboles, milagrosamente salvados de la grafiosis, que esquilmó la inmensa mayoría de olmos en España, y en concreto los de esta variedad de olmo común o negrillo, están en un estado lamentable, con una caía de hojas comparable a la del otoño, ésta plaga de galeruca debilita y deja expuesto al árbol a otros insectos perforadores y transmisores de hongos como los escolítidos que son otros coleópteros que transmiten la grafiosis.

Los olmos centenarios del paseo de la estación se plantaron en el año 1861, con motivo de la llegada del ferrocarril a la localidad, de los cuales quedan 44, uno menos que el año pasado cuando se denunció la situación en pleno por el partido popular, un olmo centenario menos que murió a causa de la referida plaga. Estos árboles son una auténtica joya botánica a conservar, olmos más que centenarios, únicos no solo por su longevidad, sino también por haberse librado de la grafiosis, a los que hay que añadir el que se encuentra en la báscula municipal, también centenario y declarado como árbol singular, el cual, se encuentra ubicado en un infame parterre que lo está asfixiando, y que también está aquejado del insecto invasor.

Desde éste medio , queremos hacer un llamamiento a la conciencia de nuestros gobernantes, sería un auténtico delito medioambiental dejar morir a éstos árboles centenarios, únicos y majestuosos, más aun cuando existen tratamientos baratos y eficaces para combatirlo, pero la desidia de nuestro alcalde y su falta de voluntad y conciencia ecológica, como demuestra a diario con la falta de limpieza de calles y jardines, están poniendo en jaque a nuestro patrimonio natural con mayúsculas, jardines con árboles secos, césped artificial y en el lugar donde se seca un árbol lo tapa con cemento y no es repuesto como sería lo deseable. Desde el Partido Popular seguiremos denunciando estas situaciones, sobre todo tratándose de un tema de tanto calado como es el medio ambiente y cambio climático al cual contribuye la desaparición de plantas de gran porte como son nuestros olmos centenarios.