Así lo ha asegurado en declaraciones a el jefe de Patrimonio de la Dirección provincial de Turismo de la Junta de Comunidades, , que ha explicado que tuvieron conocimiento de este cambio el pasado viernes y que ya han preparado un requerimiento que le van a enviar a la congregación en el que se explica que la iglesia está declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento desde el año 1991.

De este modo, tal y como contemplan las normativas estatales y autonómicas en materia cultural, todas las intervenciones tienen que realizarse a través del órgano competente, “algo que no ha ocurrido”, ha explicado Jiménez.

Esta parte del templo ha sufrido varias restauraciones, la más importante, la acometida en los años 80. El acceso al templo está compuesto por un arco de medio punto, flanqueado por dos pilastras acanaladas con decoración vegetal, y en la clave puede verse un ángel.

Desde la Dirección Provincial de Turismo “le remitimos todo lo que contempla la legislación sobre esta materia y les informamos que puede constituir causa sancionable. Finalmente le pedimos que nos emitan un informe con las causas técnicas para la intervención y una propuesta de actuación para restituir la piedra a su estado original”, ha señalado Enrique Jiménez.

En cuanto al precio al que podría ascender la sanción, el responsable de turismo ha explicado que “hay que valorar primero varios aspectos”. “Primero tiene que pasar el informe donde nos detallen lo que han hecho, luego tenemos que ver si nos presentan una propuesta de intervención para restituir a su estado original y hay que ver el resultado final”. En este sentido, todo depende de la reversibilidad. Nos tienen que decir qué materiales han utilizado y aclararnos si se comprometen a restituir la portada al estado anterior. Además, también hay que valorar si eso afecta a la piedra”, ha aclarado.

La Iglesia de de Alcázar data del siglo XVI, pero esta portada sufrió una intervención en los años 80 con piedra caliza de la comarca. Después se declaró Bien de Interés Cultural en el año 91, algo que se hizo ya con la modificación histórica”, como explica el técnico a este medio.

“Todo el conjunto es del XVI. Luego, por el proceso de desamortización, se dejó de utilizar, se parceló, y volvieron los franciscanos en el siglo XX pero la iglesia se conservó en su mayoría con el aspecto original del siglo XVI”, ha añadido el jefe de Patrimonio.

En este sentido, el carácter de BIC del templo ha agravado el problema planteado estos días, ya que “lo más disparatado es aplicar pintura sobre piedra natural”, ha asegurado.