Estas explotaciones se dedicarían a la minería denominada de ‘tierras raras’ para la obtención de mineral de monacita, generando “un importante deterioro medioambiental en un área caracterizada por su sensibilidad y poniendo en riesgo el abastecimiento de agua para 36.000 vecinos”, según ha explicado la plataforma en un comunicado.

La plataforma ha indicado que la planta de tratamiento de estos proyectos mineros plantea una toma de agua de 8 kilómetros desde el embalse , que en su momento fue construido para abastecer a los 36.000 habitantes de la comarca del , y para “solucionar problemas de escasez y mala calidad del agua”.

Por lo tanto, a su juicio, le corresponde a la Confederación Hidrográfica del Guadiana “actuar para frenar este proyecto que pone en peligro el abastecimiento de agua la comarca”, atendiendo a las necesidades previas de caudales ecológicos, las garantías de abastecimiento para la población en situaciones de escasez y sequía prolongada, y las reducciones de recursos estimadas por el cambio climático.