La colaboración ciudadana fue fundamental para iniciar la investigación, ya que varios vecinos de la zona manifestaron a los agentes que habían detectado un fuerte olor a marihuana. Los agentes pudieron averiguar que efectivamente había una plantación ilegal en el interior de un domicilio de la zona, y que el contador de luz estaba manipulado y registraba un elevado consumo, según ha informado la Policía en nota de prensa.

Finalmente, se ha detenido a un matrimonio, responsables del cultivo y la venta del producto, que suministraban en zonas de ocio de la localidad, entre las que se encuentra la conocida como ‘zona del botellón’.

En los tres registros practicados se han intervenido un total de 275 plantas de cannabis, una escopeta de aire comprimido, un bastón estoque, material eléctrico, aires acondicionados, termómetros, calefactores, y otros objetos necesarios para el cultivo de este tipo de plantaciones ilegales.