En una entrevista concedida a Europa Press, el presidente de MAYASA ha reconocido, en este sentido, que la declaración de la UNESCO de ser Patrimonio de la Humanidad “da un reconocimiento internacional por sus valores singulares únicos que es lo que avala el gran potencial turístico que tiene Almadén”.

No obstante, desde la empresa pública se sigue trabajando para potenciar estos resultados no sólo a través de touroperadores, que también, sino que se ha puesto en marcha “todas las líneas de colaboración con agentes y empresas del sector, así como la participación en ferias nacionales donde se reúnen estas empresas. “Es fundamental que tengamos el apoyo de todas las administraciones para poder participar en estas ferias, ya que todos los que suelen ir van siempre apoyados por sus diputaciones y comunidades, y este es un punto que tenemos que mejorar”, ha asegurado.

Y el mejor defensor de esta joya de la provincia de Ciudad Real es el propio Isidro Javier Zapata, quien la sitúa para promocionarla “como el único Patrimonio de la Humanidad de la provincia de Ciudad Real, y junto a Cuenca y los únicos de Castilla-La Mancha”. “Ciudad Real ha sido históricamente una provincia minera y de una importancia mundial. El conocer toda esta parte de nuestra historia en los lugares donde de forma real se realizaron actividades mineras durante siglos creo que justifica por sí solo la visita”.

DEHESA DE CASTILSERAS

Por otra parte, y cuestionado sobre la que es la tercera pata del negocio de MAYASA, la Dehesa de Castilseras, el presidente de la empresa pública apunta a que en la actualidad se está realizando una evaluación de todas las líneas de actividad, y sobretodo potenciando la parte turística de la Dehesa de Castilseras.

A este respecto, ha querido poner en valor que se ofrecen rutas senderistas, en 4x4, a caballo, así como visitas guiadas y sobretodo se está trabajando en potenciar la riqueza ornitológica de la zona, mediante los lugares preparados para el avistamiento de aves que existen.

Además, la dehesa dispone actualmente de una cabaña ganadera de 8.000 cabezas de ovino y 400 de vacuno, dedicadas a la carne y que se venden tanto para el mercado nacional como para el internacional.