En un comunicado, PACMA ha explicado que el 4 de febrero denunció al Ayuntamiento por este festejo, y la Consejería de Agricultura, y abrió un expediente sancionador que ha sido resuelto con una sanción al considerar que el mismo “infringe la Ley 7/1990 de Protección de los Animales Domésticos” en cuyo artículo 2.2.a se prohíbe “cualquier práctica que pueda provocar, sin causa justificada, sufrimientos, daños o la muerte del animal”.

Según ha apuntado el Partido Animalista, el expediente de la Consejería reconoce que “el menor persigue al animal por el recinto cerrado, causándole, como es evidente, un sufrimiento y un estrés (con independencia del cansancio que se va observando en el animal con el paso del tiempo)”.

Además, la Consejería establece que “el menor es jaleado por el público asistente ante los chillidos del animal, lo que resulta claro que supone un maltrato hacia el mismo, puesto que el concepto de maltrato animal comprende todas las actitudes o comportamientos (bien sean activos o por omisión) que causan un sufrimiento innecesario, estrés o dolor al animal”.

No obstante, el Partido Animalista considera “ridícula” la sanción y ve “urgente” endurecer las sanciones por maltrato animal, y ha confiado en que el próximo año el Ayuntamiento de Puerto Lápice no organice este festejo, ya que “en caso de hacerlo incurrirá en un posible delito penal de prevaricación”.