La directora del Instituto de la Mujer, Ángela Sanroma, se refirió hoy a las resistencias a la igualdad que siguen existiendo en la sociedad debido a la permanencia de usos y costumbres que designan espacios y tiempos diferentes para hombres y mujeres.

En este sentido, y sobre las resistencias a la igualdad que existen en el mercado laboral y en el ámbito privado y que impiden a las mujeres acceder, permanecer y promocionar en sus puestos de trabajo, Sanroma apuntó que “ya hemos cambiado las leyes, ahora debemos camibar los usos y costumbres”.

Entre estas resistencias, la directora citó la persistencia de roles y estereotipos o el concepto de que la maternidad y las responsabilidades familiares afectan exclusivamente a mujeres.

Sanroma hizo estas valoraciones durante la inauguración del curso “Derecho y economía de la Igualdad de Oportunidades” que se celebró en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Ciudad Real, donde estuvo acompañada por la secretaría general de la Universidad de Castilla-La Mancha, María Ángeles Alcalá, y por el director del curso, Francisco Fernández Cabanillas.

Durante su intervención, la directora indicó que el Gobierno del presidente Barreda quiere “dar un nuevo impulso” a las políticas de igualdad con la aplicación de nuevas estrategias y metodologías que sitúen el principio de igualdad como papel central en el diseño de políticas públicas.

La directora explicó que con esta nueva estrategia, denominada mainstreaming de género o transversalidad, se pretende que los intereses y experiencias de los hombres y mujeres de Castilla-La Mancha estén igualmente representados en el diseño e implantación de todas las políticas, así como en la elaboración de los Presupuestos Generales.

En esta línea, Sanroma recordó el compromiso prioritario que el Gobierno regional ha mantenido siempre por la igualdad, puesto que es consciente de que desperdiciar las capacidades e inteligencia de la mitad de la ciudadanía es “un acto de irresponsabilidad social y económica”.

En el transcurso de su intervención, la directora valoró los cambios en las normativas jurídicas realizados tanto en España como en nuestra región y que han permitido que se regulen la no discriminación y el fomento de la igualdad como fórmulas que aseguren la presencia de las mujeres en el ámbito laboral, en la educación y en la representación política.

Por ello, destacó la importancia de contar con medidas activas de empleo como las que se aplican en Castilla-La Mancha y el Plan de Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal, pero reiteró que la consecución de la igualdad “es un trabajo de todos y de todas” y que hay que trabajar por eliminar los usos y costumbres que impiden que alcancemos dicha igualdad.

Finalmente, la titular del Instituto de la Mujer felicitó a la Universidad regional por la organización de este curso -al que asistieron más de 90 alumnos y alumnas- y por sumarse como institución educativa al cambio de mentalidades y actitudes en la sociedad.

Asociación de Mujeres Opañel

De otro lado, la directora aprovechó su presencia en Ciudad Real para visitar las nuevas instalaciones de la Asociación de Mujeres Opañel, donde hizo referencia al estrecho trabajo que el Instituto de la Mujer realiza con el tejido asociativo de la región y la importancia de sus aportaciones al movimiento feminista.

Sanroma señaló la confianza que el Instituto tiene puesta en el trabajo que realiza esta asociación, con más de diez años de trayectoria en la formación en políticas de igualdad y en la intervención psico-social y laboral con mujeres, especialmente con aquéllas en situación de riesgo y exclusión.

Actualmente, esta organización colabora en un proyecto de formación de profesionales de los Centros de la Mujer para la aplicación de transversalidad y un proyecto de análisis y diagnóstico del tejido empresarial con el fin de sensibilizar y dar a conocer las ventajas de la conciliación de la vida laboral y personal y mejorar así la situación de las mujeres en el mercado de trabajo.