“Nuestros clásicos son también los referentes que han abierto las puertas a nuevas miradas, pensando el teatro de otras maneras y dejando una importante huella en quienes hemos llegado después”, ha señalado el director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, , quién ha agradecido la presencia de la familia “personal y laboral” de Suárez.

Por su parte, el composito José Ramón Espinar ha querido poner en valor que Simón “no era un hombre del Renacimiento”, como se le suele calificar por su versatilidad artística, “sino un hombre auténticamente de su tiempo”.

Durante una amena tertulia, plagada de referencias profesionales y personales que han hecho saltar más de una lágrima, han participado expertos y amigos al tiempo de este genio fallecido en 1996 de la talla de la soprano Itziar Álvarez Arana, Susana Cantero —que fue su ayudante de dirección—, Jose Ramón Encinar, el actor, profesor y director de escena Juanjo Granda; el comisario de la exposición en honor de Simón en el Espacio de , Gerardo Trortti; y , además de Rosario Ruiz como moderadora.

Este homenaje ha sido el complemento al que se le rinde a Simón Suárez desde el inicio del certamen dramático con la exposición ‘Los espacios de la Luz. Legado de Simón Suárez’, que adentra al espectador en los espacios etéreos y físicos de su mundo imaginativo y su particular concepción nos adentra en los espacios etéreos y físicos de su mundo imaginativo y su particular percepción de la luz en el espacio y en la mirada.

Los espacios creados por Simón presentaban una exquisita y cultivada pulcritud estética que narraba e informaba de la dramaturgia a la que servían, mientras que sus figurines encierran los secretos del trabajo que cuidadosamente elaboraba para dirigir a los intérpretes y toda la obra gráfica muestra el rigor y la preparación de este gran creador escénico.