La consejera de Agricultura de Castilla-La Mancha, María Luisa Soriano, ha afirmado que “el impulso y el fomento de la integración cooperativa constituyen un eje prioritario del Gobierno regional, ya que es el camino para favorecer el redimensionamiento y la modernización que permitan al sector agroalimentario mejorar su competitividad y facilitar su internacionalización”.

Soriano se ha pronunciado así este mediodía durante su discurso en la clausura de la Asamblea General Ordinaria de las Cooperativas Agro-Alimentarias de Castilla-La Mancha en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), donde ha expuesto que la agrupación de cooperativas “facilita la comercialización tanto en el mercado nacional como en los internacionales”.

Asimismo, la consejera ha reconocido su “preocupación” por el desequilibrio existente entre el sector productor y el sector distribuidor, ya que “la posición de desventaja del productor es evidente y por eso tenemos que reforzarla para que las negociaciones se lleven a cabo de igual a igual”.

Por ello, ha indicado que la Junta está poniendo en marcha iniciativas para facilitar el asociacionismo y la concentración de la oferta, mediante procesos de integración de cooperativas de primer y segundo grado, a la vez que potencia acuerdos entre cooperativas en las fases de producción, industrialización y comercialización.

La consejera de Agricultura ha explicado que “el objetivo último es que nadie imponga sus condiciones ni fije a su antojo las reglas del juego, así como que una parte más importante de los ingresos que generan los productores reviertan en ellos mismos y les permitan alcanzar los niveles de rentas que merecen por su trabajo”.

Además, ha destacado la importancia de dos leyes en las que trabaja el Gobierno de Mariano Rajoy, que cuenta con el apoyo y la colaboración de la Junta de Castilla-La Mancha, como son las de Mejora del Funcionamiento de la Cadena Alimentaria y la de Integración Cooperativa, ambas aún en fase de ‘Anteproyecto de Ley’.

María Luisa Soriano se ha mostrado confiada en que, con ayuda del las propias cooperativas, “podremos contar con un sector agroalimentario equilibrado, vertebrado y competitivo para abordar con suficiencia el reto de los mercados y fomentar el empleo y la diversificación en el medio rural”.