La metodología MALDI-TOF facilita la identificación de microorganismos mediante el análisis de las proteínas de los microorganismos a través de la creación de un espectro específico para cada especie. Con esta tecnología “se puede informar de manera más rápida qué bacteria u hongo tiene el paciente, con el género y su especie, lo que significa un gran avance para el diagnóstico de infecciones microbianas permitiendo ajustar los tratamientos antibióticos”, ha destacado en nota de prensa el Gobierno regional.

El análisis de espectrometría de masas mediante la metodología MALDI-TOF es un recurso de referencia para la identificación de microorganismos en microbiología clínica porque disminuye los tiempos de respuesta de los resultados de cultivos, y permite la identificación de microorganismos que no se llegan a identificar por los métodos tradicionales.

En los casos más graves de infecciones como pueden ser procesos de sepsis o meningitis, “permite definir en pocas horas desde que se detectó crecimiento en el hemocultivo qué microorganismo está actuando y permite orientar con mayor exactitud qué antibiótico va a ser más adecuado”.

Las pruebas que habitualmente se utilizan para identificar los microorganismos requieren un tiempo de incubación, por lo que no se obtienen resultados hasta pasadas 48 horas de la extracción de las muestras. Con MALDI sin embargo “se ahorran 24 horas en el proceso”.

El proceso es mucho más rápido y sencillo, una vez que tenemos la colonia de microorganismos aislada se coloca en una superficie a la que se añade un reactivo y en pocos minutos ya está listo para ser leído.

El nuevo equipo con el que cuenta el es una herramienta que mejora la calidad en el abordaje de la infección y facilita la optimización del uso de antibióticos, reduciendo así su resistencia y mejorando los resultados clínicos en el paciente.