Según ha informado Elcogas este lunes, con motivo de la voladura controlada de la torre, situada en el kilómetro 27 de la carretera de Calzada de Calatrava, se establecerá entre las 13.00 y las 15.00 horas un perímetro de seguridad de 1.200 metros alrededor de la Central, dentro del que únicamente podrán estar personas autorizadas por la dirección facultativa y por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

A tal efecto, a partir de las 13.00 horas, se procederá al corte de la carretera CR-504 en los puntos kilométricos 27,9 y 23,0, y la carretera CR-5032 en el kilómetro 3,0, que estarán oportunamente señalizados. Asimismo estará cortado el acceso a los caminos y sendas que transcurren por el interior e inmediaciones de la zona de seguridad.

Elcogas ruega la “colaboración ciudadana” para que esta actuación del desmantelamiento se desarrolle “dentro de la normalidad”. Además, las empresas que participan en la demolición, Elcogas, y piden disculpas por los “inconvenientes” que se puedan ocasionar.

Los trabajos para la demolición de la gran torre de refrigeración, de 122 metros de altura y una balsa inferior de 13.500 metros cúbicos de capacidad, vendrán precedidos de importantes medidas de seguridad, el perimetrado del terreno, la colocación de cargas explosivas y la incorporación de tecnología que minimice el impacto de la materia volátil que produzca el derribo.

Según el plan presentado ante las autoridades por Elcogas, los trabajos con mayor potencial generador de polvo deberán realizarse, en la medida de lo posible, en días sin viento.

PROYECTO DE DESMANTELAMIENTO

Las obras de desmantelamiento están valoradas en más de 3,6 millones de euros. El proyecto tiene como objeto el desmontaje y demolición de las instalaciones más importantes de la planta actual, excluyéndose las subestaciones eléctricas, depósitos de agua, viales, etc.

Así, los trabajos que se están acometiendo son el desmontaje y desmantelamiento de todas las instalaciones de la planta, incluidos edificios, equipos, estructuras y objetos instalados sobre el nivel del suelo y todos los equipos, estructuras y objetos dentro de los edificios o estructuras en cualquier nivel. Los sótanos y cimentaciones que se encuentren por debajo del nivel del suelo se mantendrán como están.

El proyecto prevé asimismo que todas las excavaciones y partes existentes de edificios por debajo del nivel del suelo serán rellenados y compactados con material inerte procedente de los trabajos de demolición, quedando el emplazamiento uniformemente nivelado al nivel del suelo.

La central de Elcogas entró en operación comercial con gas natural en 1996, y en marzo de 1998 lo hizo con gas de carbón. La instalación cesó en su actividad en enero de 2016, después de que la compañía no viera atendida su petición de un marco retributivo específico y una línea de ayudas para la reconversión tecnológica ante la “insostenibilidad” del proyecto.

En julio de 2017, Ence acordó con Elcogas la compra de las instalaciones para la construcción de una planta de generación eléctrica de 50 megavatios a partir de biomasa.