UPA ha solicitado una reunión urgente con la Agencia de Información y (AICA) para explicarle la situación marcada por el “incumplimiento” de la ley 12/2013 de la Cadena Alimentaria y “que perjudica de manera terrible a los viticultores de Castilla-La Mancha que no saben a qué atenerse y sienten como si jugaran con su trabajo”, según ha informado en un comunicado.

Morcillo ha explicado que “se prevé una campaña normal, pero los viticultores trasladan la preocupación de que no tenían contratos, que si existían con referencia a tablillas, estas no están puestas en prácticamente ninguna industria de la región”.

“INEXISTENCIA DE CONTRATOS”

Desde UPA han denunciado “la inexistencia de contratos” en la gran mayoría de viticultores con las variedades tempranas donde en casos solo les han entregado un albarán con los kilos y una muestra del grado de Baumé.

“Se ha observado la ausencia de contratos de manera que hemos pedido una reunión urgente. Y hemos aprovechado para solicitar información sobre el expediente de García Carrión de hace tres años”, ha señalado.

Según marca la ley de la Cadena Alimentaria es obligatorio disponer de un contrato previo con un precio cierto; y además con fecha de pago a un mes de la entrega, ha explicado Julián Morcillo quien ha dicho que “desde UPA no se quiere volver atrás”.

“Exigiremos a todas las industrias que cumplan con la ley. En las últimas horas se han conocido algunos movimientos de un par de industrias, de precios en Mancha confirmados, y creemos que se comete una barbaridad con los precios que han anunciado. Suponen bajadas iniciales del 17 por ciento en tinto y el 15 por ciento en blanco, lo que supone un desastre para los viticultores. No entendemos estos precios, cuando la situación del mercado no es esta, no se refleja la realidad”, ha añadido.

DOS MILLONES DE EXISTENCIAS MENOS

Ello unido a que, como ha explicado García-Gasco, en España hay 3,3 millones menos de hectólitros de existencias, mientras que en Castilla-La Mancha hay dos millones de existencias menos, con respecto al año pasado, “siendo las menores de la última década”.

“Hoy vemos los primeros precios, con unas bajadas tremendas en comparación con otros años, que no reflejan la realidad porque el vino no ha bajado tanto. No se justifica la bajada de precios”, han remarcado los responsables de la Unión de Pequeños Agricultores.

Alejandro García-Gasco ha recordado que se viene de la campaña más baja del siglo, la de 2017, más tres campañas de bajadas; con lo cual “no se entienden estos precios ruinosos para el sector, lo que demuestra que no se ha hecho nada. Cuando las exportaciones de Ciudad Real baten récords, esto no se traslada a los viticultores”.

El responsable de Vino de UPA ha denunciado que “las bajadas se convierten en una tradición y da la sensación de que la industria pretende abusar de las prisas del viticultor. Porque tienen un producto perecedero”.

Finalmente, ha insistido en la reunión con la AICA a quienes se pedirá que se personen en las bodegas a pedir contratos. “Es urgente regular y acabar con estas prácticas abusivas. No tiene sentido la bajada de precios. Si a ello le unimos que hemos tenido más gastos para mitigar los daños de las tormentas nos encontramos a un viticultor desorientado ante todo este tipo de situaciones. Sencillamente nos parece jugar con el trabajo de los profesionales”.