El edificio, del siglo XVI, se cree que pudo haber inspirado a Cervantes al hablar de las ventas citadas en el Quijote, según ha informado la Fundación en un comunicado.

En los últimos meses, la Venta de Borondo y Patrimonio Manchego de Daimiel ha comenzado estos trabajos de urgencia —encalado, limpieza y consolidación de las estructuras más deterioradas— gracias a la aportación económica de la Fundación Soliss. También ha colaborado en estos primeros trabajos personal aportado por el Ayuntamiento de Daimiel.

Los responsables de esta asociación cultural esperan que este apoyo de la Fundación Soliss les permita dar visibilidad al proyecto de modo que este sea el comienzo de la rehabilitación completa del edificio, obra que requeriría un elevado presupuesto.

El edificio, de propiedad privada pero con el consentimiento de sus propietarios para acometer estas mejoras, se encuentra desde hace décadas en un estado de semiabandono que hace peligrar seriamente su futuro.