Hay fotos en las que es preferible no salir. Eso es lo que habrán pensado los altos cargos políticos del PP en relación a la presentación del programa de actos con motivo del XXX Aniversario del , efeméride que tendrá lugar el próximo 18 de abril.

La presentación fue, como se suele decir en estos casos, de perfil bajo, ni la presidenta del Gobierno regional, ni su consejero de Sanidad, ni la alcaldesa de la ciudad, ni tan siquiera el candidato popular… Nadie parecía querer estar en esa foto de los “30 años de futuro”.

La verdad es que al Hospital Universitario de Albacete, inaugurado en 1985 por el malogrado ministro socialista de Sanidad, asesinado a manos de , , le sobran los cuatro últimos años.

De hecho, el principal mérito de este último cuatrienio del CHUA es que ha seguido funcionando, a pesar del y gracias a la paciencia de los usuarios, y a una vocación que va más allá de lo que exige el servicio de todos los profesionales sanitarios y del resto del personal empleado en sus instalaciones.

No se puede hablar de futuro cuando en estos últimos cuatro años hasta se ha tenido que recurrir a la Fiscalía para denunciar la falta de matronas en el Complejo Hospitalario y las listas de espera quirúrgica, pruebas diagnósticas y consultas especializadas, según datos del pasado mes de enero, afectan a 12.000 personas.

No sé qué futuro se puede esperar de la gestión sanitaria de Cospedal si el pasado reciente del CHUA ha estado marcado por la dimisión de seis de sus directivos, a las que se sumaron el abandono del gerente del Área Sanitaria, la dimisión del Jefe de Recursos Humanos y las críticas de sus propios Jefes de Servicio, como las realizadas por el máximo responsable de Neurología, además de las denuncias públicas del personal de enfermería y del propio , que alertó sobre las consecuencias de la reducción de las plazas MIR.

Están muy bien los concursos de pintura y de fotografía y la programación de actos académicos para celebrar este evento, pero la realidad sanitaria de nuestro Hospital no se merece el sarcasmo que encierra el título elegido, ‘30 años de futuro’, tras la nefasta gestión de estos últimos años, que solo han deparado un incremento en las listas de espera, la saturación de las urgencias, una presión asistencial que desborda por falta de recursos humanos y técnicos al personal sanitario y una merma evidente en la calidad de atención a los pacientes, invitados a realizar turismo sanitario en condiciones indignas, mientras se cierran camas en el hospital, tanto en las unidades de encamación como en la de cuidados intensivos.

Si de verdad queremos un Hospital de futuro, capaz de atender la demanda asistencial de Albacete con niveles de calidad y de eficacia es innegociable que los recortes presupuestarios en medios, infraestructuras y personal queden reducidos a un mal recuerdo del pasado y, en ningún caso, vuelvan a reproducirse en el futuro.

Albacete necesita un nuevo hospital o una ampliación ambiciosa del actual en la que se acometan tres acciones fundamentales: Nuevas unidades de hospitalización, una nueva zona para las consultas externas y especializadas, una nueva zona quirúrgica y una ampliación de los medios y del personal para las pruebas diagnósticas y de la zona de urgencias, acorde con el aumento de población y sus necesidades sanitarias.

Nuestra prioridad son las personas, sus derechos y sus libertades, por ello si el próximo 24 de mayo los albaceteños y las albaceteñas me otorgan su confianza, el derecho a la salud que se garantice con una nueva infraestructura sanitaria, será una de las principales demandas al futuro Gobierno regional, sea del signo político que sea.

Soy consciente las limitaciones que nos vienen dadas por la actual situación económica, pero también estoy convencido de que esta ciudad necesita un nuevo hospital de referencia para prestar el mejor servicio posible a una población cercana a las 200.000 personas. También soy una persona razonable y realista y admito que un proyecto tan ambicioso como éste no se realizará de la noche a la mañana, pero lo que es inadmisible es que no fijemos ya un calendario para establecer cuando estará disponible este nuevo centro hospitalario, comprometiendo una dotación presupuestaria y los plazos de ejecución para hacerlo realidad.

Hasta ese momento, solo queda agradecer a todo el personal del CHUA su contribución, pese a las dificultades, por seguir velando por la salud de todos los albaceteños y albaceteñas, y pensar que más inversión y menos conmemoración es lo que necesita el futuro de nuestro Hospital.

Artículo de opinión de , Diputado regional del PSOE y portavoz de Energía en las Cortes de Castilla-La Mancha. Candidato a la alcaldía de Albacete por el PSOE.