, , , , , y Reino Unido. Éste es el G-7. El G-8 sería más , que no ha sido invitado, tras 17 años de haberlo sido. Algo pasa en y en . La politesse francesa ha reunido en distintos tiempos, mesa y mantel a Usa, Obama, y a , Putin, quien se iba sin despedirse.

Corrió el anfitrión Hollande a decirle adiós a la puerta del automóvil ruso. Putin, descamisado ya, salió al adieu. Se habían reunido, 70 años después, para celebrar el comienzo del fin de la Segunda Guerra Mundial: el desembarco en Normandía.

Y 70 años después, estos próceres del mundo hasta se van sin despedirse. ¿En qué cerebros está el mundo? Porque Francia, para el evento nación anfitriona, vende armas a Rusia, la disciplente nación, que bien pudiera estar utilizando Ucrania, vecina de frontera contra Europa, en este caso convocante del G7-1.

Entretanto, en España, estamos divertidos con el grácil busto de doña Leticia, modelo de toda la sastrería, y el esbelto porte de don Felipe, ambos ya (por días) Reyes de España, con el aval del Rey , don y de doña de . La población vidente y oyente ve y oye los sucesivos aplausos al Rey y Reina, que vienen, y al Rey y a la Reina que se van. El contramaestre fue el gobierno Rajoy, no hay por qué quitarle mérito, quien llamó al atardecer a su oposición parlamentaria, que sumisamente dijo amén: ¿A qué con estas prisas armar jaleo?, díjose, sin más consulta, Rubalcaba; en la calle se aclama a la monarquía ¿Qué decir sino sea como lo fue en el 78? Podría reivindicarse la disminución del poderío y al mismo tiempo dar cobijo a los desamparados. Dar la voz y la palabra a la calle. Para ello la República sería un símbolo de más democracia. Pero las direcciones de las asociaciones partidarias consideran que no está el horno para bollos. Y digo yo que a la ocasión (καιρός) la pintan calva. Así sucede. Pues para Europa también es el tiempo de toma de decisiones.

Artículo de opinión de - Ex profesor de Filosofía