Hace ya más de cuarenta años que la declaró la fecha del 8 de Marzo como Día Internacional de las Mujeres. Desde tiempo atrás, esta jornada ha estado asociada con diferentes reivindicaciones y demandas por la igualdad de derechos de las mujeres. Millones de personas nos movilizamos hoy, en todo el mundo, reivindicando la igualdad real y efectiva, para que cada una de nosotras podamos ejercer nuestra libertad sin sufrir por ello amenazas, violencia o discriminaciones.

Si bien es cierto que en los ordenamientos jurídicos nacionales e internacionales se recoge ese espíritu de igualdad y no discriminación, la realidad nos demuestra, dolorosamente, que la intransigencia, la explotación, la segregación, los tratos vejatorios o los abusos contra las mujeres siguen formando parte de la vida cotidiana de muchas mujeres. Tenemos por ello la obligación moral de alzar nuestra voz contra esa lacerante realidad y comprometernos en trabajar para su erradicación.

Hoy, en este Día Internacional, seremos muchos los toledanos y toledanas que lo reivindicaremos en los diferentes actos convocados por el y distintas entidades públicas y privadas. Este reto, en el que no cabe ni la resignación ni la tibieza, debe ganarse cada día, es un camino en el que debemos mostrar fortaleza, tenacidad y firmeza.

Esta convicción y valentía es fundamental para cambiar situaciones sociolaborales precarias, marcadas por una mayor segregación ocupacional que entre los varones, desempleo, brecha salarial, déficits en conciliación o corresponsabilidad, temporalidad laboral, contratos precarios y carencias en protección social. En los últimos años, bajo la excusa de ejecutar ajustes económicos para combatir los efectos de la crisis, los recortes en los programas de igualdad de oportunidades, violencia de género o dependencia han tenido unos terribles efectos sobre los derechos de las mujeres.

La fecha del 8 de Marzo es, también, una fecha para dar proyección a los logros conseguidos en las últimas décadas, reivindicar los derechos conquistados y consolidar una verdadera igualdad entre hombres y mujeres.

No debemos, por último, dejar pasar esta jornada sin reiterar nuestra rotunda condena a la violencia de género y los malos tratos, tanto psicológicos como físicos. En nombre de todas las vecinas y vecinos de Tolero reitero el más enérgico rechazo de nuestra capital ante esta lacra que tanto nos hace sufrir y nos avergüenza.

Alcaldesa de Toledo