Permitirme una pequeña licencia. Seguro que se entenderá. La mayoría conocéis mi compromiso de siempre con las CC.OO. en general, y con las de Castilla-La Mancha en particular.

Acaba de celebrarse en el 9º . de Castilla-La Mancha en el que, al margen de hacer balance de la gestión realizada, por cierto muy positiva pese a lo mucho y malo que ha caído, un compañero, sindicalista y amigo como José Luís Gil, ha dejado la Secretaria General del sindicato y ha entregado el testigo a de la Rosa, otro sindicalista forjado en la organización de Albacete, con un gran sentido de clase y una dilatada e impecable trayectoria sindical. Con ambos he compartido durante muchos años ideas, compromiso y sindicato y sobre todo una solida y dilatada amistad y que seguro continuará.

En este Congreso se han concitado, como viene siendo habitual, la mayor parte de las organizaciones políticas, sociales y sindicales de Castilla-La Mancha, y muy especialmente el activo del sindicato que ha hecho, hace y seguirá haciendo historia.

De nunca el CC.OO. de CLM ha sido un congreso más. Todo lo contrario. Ha sido el marco de atención de amplios sectores de la sociedad incluidos la totalidad de los medios de comunicación. No en vano CC.OO. es la organización sindical y social más importante de Castilla-La Mancha, que supera los 65.000 afiliados-cotizantes y es respaldada por cerca del 45 por ciento del conjunto de la representación sindical en las empresas, asumiendo por ello la mayor responsabilidad a la hora del gobierno de las relaciones laborales y de la defensa de los intereses individuales y colectivos de los trabajadores.

Pero este 9º Congreso tiene una connotación especial para el conjunto de la organización. Como he dicho, José Luís Gil deja la Secretaria General del sindicato en CLM tras cerca de 25 años asumiendo diferentes grados de responsabilidad en los equipos de dirección regional –con el que suscribe dos mandatos-, y cerca de 13 la máxima responsabilidad.

Y se va dejando una organización cohesionada, fuerte, con profundas raíces en los trabajadores y la sociedad, con proyecto, con propuesta y con capacidad para seguir cumpliendo el camino trazado por el congreso, que no es otro que cumplir con lo que mandata su razón de ser: defender los intereses de los y las trabajadoras castellano manchegos e intentar construir una sociedad mucho más justa, igualitaria y solidaria.

Han sido años muy duros, de plomo como el propio ha calificado, para el sindicalismo de clase en España y en CLM y para los trabajadores. Cospedal durante su mandato asumió el reto de intentar eliminar, de dejar fuera de combate a CC.OO. Y para ello no escamoteó esfuerzos y no le importó atacarlo desde todos los frentes, utilizando cualquier medio a su alcance por pueriles que estos fueran. Pero pese a ello ahí están las CCOO: vivas y coleando y con capacidad renovada para afrontar los retos de esta nueva etapa.

Es evidente que toda esa campaña, unida también a algunos errores propios, ha hecho que la credibilidad del sindicato se haya visto debilitada y hoy toca esforzarse para recuperarla.

He visto en el Congreso, aparte de la historia del sindicato en CLM, un activo joven, formado, con experiencia, capaz e ilusionado, y sobre todo la fuerza suficiente para recuperar, ante los trabajadores y la sociedad, su capacidad de influencia, de propuesta, de movilización y negociación y una actitud muy firme en recuperar los derechos arrebatados y construir, en estos momentos de cambio, otros nuevos.

Y he visto a un sindicato, a unos cuadros y a un equipo encabezado por Paco de la Rosa, joven, capaz y con una gran ilusión para seguir haciendo unas CC.OO. más fuertes, capaces, y útiles a los trabajadores y a la sociedad.

Mi reconocimiento mas sincero José Luis por el trabajo y el esfuerzo que durante tantos años ha dedicado a las CC.OO. de CLM, y enhorabuena a Paco por el reto que, junto a un gran equipo mayoritario de mujeres, acaba de asumir.

Albacete, 40 años después de la legalización del PCE.