Hemos llegado a esta campaña electoral inmersos en unas circunstancias sociales, políticas y económicas que deben provocar cambios y transformaciones profundas a corto y medio plazo. Ha sido una legislatura donde la derecha política y económica ha convertido las crisis en una auténtica oportunidad para unos cuantos privilegiados y la ha utilizado como excusa para el expolio de la clase trabajadora.

Castilla-La Mancha es una de los ejemplos más significativos. Hoy, Castilla-La Mancha no deja de ser un auténtico icono de involución democrática, represión silenciosa y manipulación de los medios públicos, pobreza, recortes, liquidación del Estado de Bienestar, paro y precariedad laboral, desprecio a los recursos naturales, destrucción del debilitado tejido económico, incluido el medio rural, desmantelamiento y privatización de los servicios públicos más básicos y esenciales. Las consecuencias no pueden ser otras que una continua pérdida decohesión social, empobrecimiento y una creciente desigualdad. Además los más jóvenes están emigrando de forma forzosa ya que no encuentran trabajo ni tienen futuro aquí; más de 21.500 jóvenes, desde 2011, se han visto obligados a buscar mejor fortuna fuera.

Y todo ello, persiguiendo, supuestamente, tres objetivos fundamentales: controlar el déficit, reducir la deuda y crear empleo. Sin embargo, tras cargar todos los sacrificios sobre lo público, la clase trabajadora, pensionistas y parados, el déficit no se controla, la deuda es impagable, ya que supera los 13.000 millones de euros, y la creación de empleo ni ha llegado ni se le espera, al contrario, parece que el paro estructural cercano al 30% y superior al 60% en los más jóvenes y la precariedad comienzan a cronificarse, lo que a su vez encadena el crecimiento de la exclusión social, el empobrecimiento y la desigualdad.

Aún así, la gente de esta tierra, tiene, tenemos, esperanza en cambiar las cosas, queremos nuestra tierra y creemos en su gente, no vamos a caer en la resignación, ni vamos a dar por buena la verdad absoluta que nos quieren imponer. Hay alternativa, no nos quedemos en la alternancia bipartidista de siempre; hay esperanza para el futuro y síntomas de cambios profundos; frente a la resignación, está en nuestras manos recuperar la brújula para ganar un futuro muy diferente al que hoy nos conducen. Vamos a devolver el gobierno a la gente normal y corriente, y vamos a liberar las Cortes regionales del bipartidismo pendular que mantiene secuestrada la soberanía popular. Es tiempo de alternativa y esperanza, en tiempo de izquierda.

Daniel Martínez Coordinador Regional IU Castilla-La Mancha Candidato IU-Ganemos a las Cortes por Albacete