Se celebraba el proceso al expresidente de , Guizado, por inducir al asesinato del presidente Remón. En las distintas sesiones se aclaraba la motivación de semejante comportamiento criminal. Remón se había negado a facilitar un préstamo de 34 millones de dólares, que suponía reflotar la preocupante situación financiera de Guizado. Un modo expeditivo de resolver cuitas vinculadas al tráfico de influencias, malversación de caudales públicos y prevaricación, tan de moda en estos tiempos del siglo XXI, y en buena parte del mundo. España no podía ser ajena a esta costumbre; se trata de algo normal en una tierra donde la picaresca forma parte del acervo cultural; este tipo de comportamientos en la función pública, como el nepotismo y un clientelismo enfermizo, son cotidianos, incluso, para vergüenza de muchos, se considera aceptado. Si pudiéramos detenemos en repasar nómicas en algunas administraciones públicas municipales, provinciales o autonómicas, no sería extraño comprobar que los apellidos, como las sagas familiares, comparten su modo de financiar la vida. En nuestra sociedad, como si nos remontáramos a las dinastías que tanto reproche acumulan, se heredan puestos, responsabilidades y ventajas con una facilidad insultante. Arrastramos el enchufe con un descaro tan obsceno que termina por considerarse absolutamente justificado.

En las afueras de , a pesar de la prohibición, dos hombres, con padrinos y testigos, se citaban en el campo del honor para batirse con florete; el duelo era a primera sangre. El senador monárquico, Caetano Fiorentino, y el abogado, Attilio Romano, sortearon doce fieros ataques. El abogado hería en el brazo al senador y se daba por terminado el duelo. Un modo de solventar afrentas de todo tipo, que podían terminar con macabras consecuencias. No estaría mal poder resolver calumnias o injurias con estos encuentros por honor. Lógicamente, para las academias de esgrima sería una excelente oportunidad de negocio. Churchill, que seguramente hubiera deseado enfrentarse en duelo con alguno de sus correligionarios, era víctima de un complot en su propio partido. Dijo que rechazaría cualquier título de nobleza para no arruinar el porvenir de su hijo. El Diario Línea hablaba de un aniversario curioso. Se cumplían 400 años de la creación de los primeros cafés. Unos monjes de Yemen descubrieron la popularísima infusión. Las cabras comían las hojas de unas plantas que les impedía dormir, como a sus pastores. El prior de un convento cercano, que experimentó para comprobar tan perverso alimento, realizó infusiones con ellas y contrastó los poderes estimulantes. Algunos historiadores explicaban la campaña napoleónica sobre Egipto por el control comercial del café, que capitaneaba Inglaterra.

Desde ABC se informaba que Eisenhower parecía inclinado a pensar que había llegado el momento propicio para negociar con Rusia. Se mostraba partidario de la coexistencia. La propuesta rusa sobre el Tratado de Austria comportaba recelos. El canciller austríaco, Julius Raab, visitaría pero no tomaría decisión alguna sin consultar a los aliados occidentales. La primavera regalaba nieves a varias comarcas leonesas. El Ayuntamiento de acordaba erigir un monumento a Fleming. Bélgica legislaba contra la enseñanza católica y provocaba la contestación en las calles de miles de ciudadanos. En una gran marcha de católicos hacia se produjeron enfrentamientos con la Policía y numerosos heridos. En Alemania, como en Argentina, los gobiernos irritaban, también, a la Santa Sede, que se veía perseguida. Francia, mientras tanto, en el , aprobaba los Acuerdos de . Rusia, en su línea habitual, rechazaba el plan de desarme ofrecido por Estados Unidos. En el Marruecos francés se desarrollaba una huelga de tres días.

La FAO autorizaba una inversión en España por valor de 1.200.000 dólares. ABC decía que la flota de Onassis había capturado 15.500 ballenas en la última campaña, el límite establecido por los acuerdos internacionales. La flota regresaba del Atlántico al puerto alemán de Kiel. Los barcos, con bandera panameña, iban ocupados por gran cantidad de marineros alemanes. Turquía concentraba tropas en la frontera de Siria. Parece mentira, pero esa realidad la reconocemos en nuestros días de 2019, donde esa línea fue atravesada para luchar contra los kurdos y realizar cualquier acción que considerara legítima defensa del territorio turco. Líbano, mientras, acercaba sus intereses al poderío de . Un informe hecho público en (Uruguay), decía que la parálisis infantil, o poliomielitis, era una enfermedad de los países ricos, más frecuente en verano, de la que no estaban exentos los mayores. Desde Francia se afirmaba que, con todo el dolor de su corazón, la Asamblea terminaría aprobando el rearme alemán. Los tiempos han ratificado el acierto occidental para fortalecer Alemania. El esfuerzo demostró que una nación poderosa, cuando sus ciudadanos se empeñan, puede resurgir de la nada para convertirse en el timón de la prosperidad, como en las décadas sucesivas se pudo comprobar. Ahora, cuando observamos la referencia de una historia contrastada, no podemos más que envidiar a un pueblo que supo sufrir, crecer y apostar por la colaboración entre ideologías enfrentadas en lo concreto para sumar en el objetivo común. La clase política alemana ofertó y sigue regalando ejemplos de cordura.