No me gustan los partidos construidos en pirámide de arriba a abajo. Siempre pensé, que las primarias locales deberían ser anteriores a las provinciales, estas a las regionales, y finalizar con el proceso federal. Sin embargo el sistema establecido en el PSOE, continúa siendo a la inversa, y eso que choca frontalmente con ese mensaje tan de la izquierda de hacer las cosas “de abajo a arriba”. Pero ahí sigue esa secuencia, aunque en las resoluciones del socialista, ya se recoge la intención de estudiar invertirla, deben ser muchos los asuntos a los que se da prioridad, y esa idea sigue en el cajón de algún despacho esperando su momento. De aplicarse, posiblemente no existiría tanta influencia de lo que ocurre arriba sobre lo que debe ocurrir abajo.

Pero en tanto eso llega, tras las primarias federales, regionales y provinciales, ahora se inicia el proceso de renovación de las ejecutivas locales. En nuestra provincia, el más importante es sin duda el proceso en la capital, ya iniciado y que concluirá el próximo 18 de febrero con la designación de quien ocupará su secretaria general, la de la mayor agrupación de toda , con un censo de afiliados de 870 militantes. No es que no sean importantes en esta provincia las que se celebraran en otras agrupaciones como , y , pero todo apunta a que en éstas el pescado está vendido, y la verdadera disputa se dará en la capital.

En ella concurren dos candidatos de perfiles muy diferentes. Aún podría presentarse alguna otra candidatura, pero no ocurrirá porque, como en las primarias provinciales, supondría una división entre quienes apuestan por el cambio. Vaya por delante que, pese a no tener derecho a voto, de tenerlo, mi apoyo estaría con Francho Tierraseca, pero no se entienda esta afirmación, como un menosprecio a la candidatura de , sino que mi proximidad al proyecto que plantea Francho es mayor. Considero que el proyecto que representa la candidatura de Tierraseca se acerca mucho más a lo hoy necesario para que el socialismo de la capital se renueve. Una idea clara “acabar con la división sistemática de esta Agrupación Local tras cada elección de una Comisión Ejecutiva Municipal” lo que sólo puede verse como algo posible, si se da todo el protagonismo a la militancia, a lo que Francho se compromete.

Luego está mi conocimiento y amistad personal con el candidato, y eso me hace pensar que si alguien puede conseguirlo, es él. Francho Tierraseca tiene un buen curriculum: licenciado en Sociología y Ciencias Políticas, docente desde hace más de veinticinco años, y militante desde que comenzó el presente siglo. Ya fue concejal en el Ayuntamiento de Albacete, y actualmente es miembro del . Siempre he dicho que no me gusta que se concentren muchas responsabilidades en las mismas personas, pero si algunas pueden desempeñar varias, una de esas personas es Francho.

Le he visto fajarse en debates usando argumentos de peso en la defensa de sus posturas, y es uno de los militantes que en el Congreso de cuando se disputaban la secretaria federal Rubalcaba y la tristemente desaparecida Carme Chacón, defendió en Comisión y consiguió que tuviese que votarse en plenario la propuesta de “un militante un voto”, algo que hoy a todos nos parece algo normal, pero que costó muchas horas de debate conseguir y que en ese congreso fue rechazado por el plenario. Y no todo son bondades en mi opinión. No considero que acertase, quizás mal asesorado, cuando optó por figurar en las listas al en lugar de hacerlo en las del , en una candidatura para senador pesa la primera letra del apellido.

Pero si acertó eligiendo el momento oportuno para ejercer como portavoz de la ‘Plataforma en apoyo a en Albacete, aunque se le puede reprochar que fuese reticente a hacer acto de presencia en otras acciones en apoyo a Sánchez anteriores. Pero es innegable que acertó en el cómo y en el cuándo aparecer, y que acertó al anunciar su candidatura a la secretaría general, argumentando su convencimiento y su compromiso, con que era el momento de dar la voz a la militancia, y que el militante no puede enterarse de quien se presenta, por que lo anuncie alguien que ya ostenta un cargo. A Francho no lo postularon, se postuló él. Mi apoyo es sincero, pero sabe que nunca otorgo cheques en blanco.

Quien resulte designado el día 18, tiene por delante mucho trabajo, porque parece que en no han acabado de enterarse que la sociedad albacetense ha cambiado y si un partido quiere dirigir sus destinos, también tiene que cambiar y adaptarse a lo que sus ciudadanos hoy le demandan. Desde definir que ciudad de Albacete se quiere para este siglo XXI, porque aunque desde el PP se diga lo contrario, esta ciudad ha sido de las más golpeadas por la crisis y por las políticas de austeridad de un gobierno que ha puesto a los ciudadanos al servicio de la economía en lugar de la economía al servicio de todos los albacetenses. Hasta recuperar el interés objetivo que nunca debió aparcarse de colocar como prioridad de la política municipal, a los aspectos sociales y ambientales.

En lo orgánico, se encontrará una agrupación falta de cohesión, con muchos afiliados, con solicitudes de afiliación que duermen el sueño de los justos (Ningún albaceteño se puede dar de alta en el partido desde el 16 de diciembre de 2016), necesitada de saber que significa lo de “trabajar hombro con hombro” con el grupo municipal porque solo así se recuperara el contacto con unos ciudadanos que se han alejado poco a poco del partido en el que la mayoría de elecciones confió. Todo esto se resume en preparar a su partido para la próxima cita electoral, para lo que un partido unido es imprescindible.

Francho puede hacer que mucha gente recupere el orgullo de decir en voz alta “soy militante socialista”. Aunque, de todos los objetivos que se ha marcado, hay uno que merece para mí especial mención. Dice que se propone “abrir las puertas y ventanas de la e incorporar a todos aquellos socialistas con y sin carné que quieran aportar su visión progresista en esta sede que ha de ser un punto de encuentro y debate de todas las gentes de izquierda de la ciudad bajo el liderazgo del PSOE”. Debería saber que no se lo pondrán fácil desde la almenara toledana, o al menos en todo lo que ese objetivo significa. Francho sabe, que ahora ese objetivo le sería mucho más alcanzable, si en el proceso de primarias regionales, el resultado hubiese sido distinto, y sabe que en ese resultado fue decisiva la no beligerancia del PSOE de Albacete. Pero agua pasada no mueve molino y tendrá que hacer el cesto con los mimbres de los que dispone.

El vencedor de estas primarias, necesita conformar una ejecutiva que refleje la realidad de la militancia de la capital, que es la única manera de que esta se sienta representada en ella. Conseguirlo resulta imprescindible para que los militantes se decidan a trabajar de nuevo por su partido. No se necesita una ejecutiva de gente que se parezca a la gente con la que convive, sino de gente que se sienta albacetense de a pie. Ese es, a mi entender (y siempre con el riesgo de equivocarme), el camino para que el PSOE pueda volver a liderar el futuro de esta ciudad.

Sea Francho o Emilio el triunfador el día 18, acometer todo lo anteriormente expuesto será de su responsabilidad, pero también de quienes en esta ciudad se llenan la boca definiéndose como socialistas. Sea cual sea la decisión de los militantes, yo tengo claras mi preferencias. Pero sobre todo lo que deseo, es que los habitantes de esta ciudad dejen de vagar por un bulevar de los sueños rotos en que para muchos, tanto los gobiernos del PP cómo la falta de unidad de la izquierda, la han convertido.