El 34 cumpleaños de nuestro Estatuto de Autonomía llega en el ecuador de una legislatura que se inició un objetivo muy claro: la recuperación económica y social de la región. No podemos embarrancar a la mitad. Queda demasiado por hacer.

Sabíamos todos que no iba a ser una tarea sencilla; los dos años trascurridos desde las elecciones autonómicas de 2015 apenas han dado de sí.

Los agentes sociales, y el conjunto de organizaciones que conforman el tejido social de la región, colaboramos intensamente en la definición la hoja de ruta y empezamos a recorrerla con determinación. Con lentitud a veces exasperante, con trabas y dificultades a veces insalvables, pero con diálogo, compromiso y con determinación.

Creímos honestamente, y aun creemos, que el camino a seguir era evidente para todos. Incluso quienes perdieron las elecciones exigen a menudo avanzar por él, exigen restablecer derechos que ellos mismos eliminaron y exigen que se adopten medidas para enmendar sus destrozos.

Ahora toca -tocaba- coger velocidad. Sin embargo, Castilla-La Mancha va a celebrar este año el Día de la Región en una encrucijada. Sea cual sea la acepción que elijamos para esta palabra, hay que salir de ella.

La región, y sobre todo quienes más han sufrido y sufren la crisis y las políticas ineficaces -e injustas hasta la crueldad- que se nos han impuesto; necesitan unos presupuestos que impulsen la reactivación económica, que ayuden a generar empleo y que aceleren la reversión de los recortes de derechos y de servicios públicos sufridos en los últimos años.

Castilla-La Mancha necesita culminar con éxito la reforma de su Estatuto de Autonomía para avanzar y mucho en democracia; en competencias; en derechos sociales y en derechos de ciudadanía.

CCOO no va a eludir ninguna responsabilidad ni a escatimar ningún esfuerzo.

Responsabilidad y esfuerzo que ofrecemos y reclamamos a nuestros interlocutores naturales: los empresarios, las patronales provinciales y la CECAM. Es el momento de que los trabajadores noten en sus bolsillos la recuperación económica que apuntan los datos macro; es el momento de restablecer el respeto y equilibrio en el cogobierno de las relaciones laborales; es el momento de trabajar juntos para propiciar la creación de empleo y para mejorar su calidad.

Y responsabilidad y esfuerzo que, como agente social, como sindicato más representativo, ofrecemos y reclamamos también al conjunto de las fuerzas políticas de la región. Castilla-La Mancha, sus gentes, su futuro; nos reclaman a todos altura de miras. La responsabilidad conlleva renuncias; el esfuerzo implica compromiso.