Entiendo que en nuestra región haya 445.778 personas, y muchas más, que se sientan “de derechas”; mucha gente, incluida mucha buena gente, que cree que el gobierno de la derecha responde a un orden natural que ha de acatarse con resignación y respeto.

Sin embargo, el número de personas de CLM que han resultado beneficiadas de alguna manera por las políticas impuestas por el es ínfimo; mientras que el número de damnificados es enorme. De una u otra manera, todos los demás. Muchos de ellos, sufriendo además daños de enorme gravedad, y tan profundos que los heredarán sus hijos y sus nietos.

De las 1.568.986 personas que conforman el censo electoral de CLM para el próximo domingo, casi 30.000 son “residentes ausentes” en el extranjero, donde han tenido que emigrar a buscarse la vida (y desde donde muy pocos y muy difícilmente habrán podido ejercer el derecho al voto).

Otras 591.300 personas son asalariadas (fijas cada vez menos y temporales cada vez más; a tiempo completo cada vez menos y a tiempo parcial cada vez más). De ellas, 290.000 cobran el SMI (655,20 euros mensuales) o menos. Y todas las demás han perdido en estos años capacidad de compra porque sus salarios se han devaluado a consecuencia, fundamentalmente, de la Reforma Laboral.

La crisis y la Reforma Laboral también han provocado que entre los electores de CLM haya hoy 311.100 personas en el paro; 20.500 más que cuando Rajoy llegó al Gobierno. Y aproximadamente la mitad de los parados de nuestra región, como los del resto de España, ni siquiera cobra prestaciones por desempleo.

Hay en CLM otras 142.000 personas ocupadas pero no asalariadas, la gran mayoría de ellas trabajadoras y trabajadores autónomos, emprendedores-a-la-fuerza abocados a buscarse la vida como puedan, por su cuenta y riesgo; sin obtener de los poderes públicos ningún apoyo y sí, por el contrario, todas las trabas y dificultades imaginables.

Tenemos también entre los castellano-manchegos llamados el domingo a las urnas a 218.256 pensionistas, que no sólo acumulan pérdidas de poder adquisitivo, sino que además en muchos casos tienen que sostener con sus pensiones a sus hijos y a sus nietos. Y si miramos a futuro, es para echarse a temblar. Rajoy, que rompió el Pacto de , se encontró 70.000 millones de euros en el fondo de reserva de la Seguridad Social. quedan 33.000, menos de la mitad.

Emigrantes, asalariados, autónomos, desempleados y pensionistas, que me suman ya más del 82% del electorado de CLM, sólo tienen razones para acudir el próximo domingo a las urnas para impulsar con su voto un cambio radical de las políticas económicas, sociales y laborales; para hacer posible un Gobierno de cambio y progreso.

Aún me queda dirigirme a las mujeres, muchas, que han dejado de formar parte de nuestra población activa porque han visto imposible encontrar un empleo y han renunciado a seguir buscándolo. Y a los jóvenes de CLM que ya tienen edad para votar pero que continúan estudiando, preparándose para un futuro. Ellas y ellos también pueden con su voto contribuir a hacerlo mejor.

El domingo, todos a votar con ilusión para acabar con las políticas de austeridad, con la pobreza y las desigualdades; para abrir un nuevo tiempo político y social, reforzando las libertades democráticas y recuperando el Estado de Bienestar