Decíamos ayer que la clave de bóveda de la política decente es la igualdad. La senda al bienestar, afirmaba, es la senda de la igualdad, no la senda de la riqueza, cuya estrategia es el monopolio. En la ruta de la igualdad, han de establecerse al menos tres objetivos conjugados: La sostenibilidad de la energía y de la tierra; el homenaje a la mujer; la interculturalidad. Sobre este valor, la interculturalidad, daremos hoy una pincelada: Ciudadanía sin fronteras.

Me serviré, para exponer la propuesta, del dolor producido en el mar , entre España y , donde murieron 15 migrantes, al parecer asustados por elementos antidisturbios. Durante el intento de entrada, en grupo de cientos de migrantes, el 6 de febrero a territorio español (Ceuta), perdieron la vida al menos 15 personas. Fortificar y elevar las fronteras ha sido la reacción gubernamental. Pero no sólo es de , también conviene aislarnos, en , unos países de otros. Tan solo tres ejemplos. : Los ciudadanos suizos han aprobado el domingo 9 FEB 2014, en referéndum con el 50,3% de los votos, imponer cuotas de entrada a los vecinos europeos y acabar así con la libre circulación de personas. : El va a endurecer los permisos para inmigrantes, limitando el acceso a las prestaciones sociales y los permisos de residencia en el país mientras se busca empleo. ¿Es ésta la deriva europea?

Tracemos “autovías globales”, de doble sentido, y transite por ellas cualquier comunidad humana desde donde quiera que resida y con destino a cualquiera que elija. Porque otro mundo, sin fronteras, es posible. Afirmo que la senda al bienestar es la senda de la igualdad. : ¿Qué decir de esta vergüenza: “casi 5.000 europeos —entre ellos 291 españoles— fueron expulsados de Bélgica en 2013 por ser una carga excesiva”?

Artículo de opinión de - Ex profesor de Filosofía.