Bonito y sencillo epitafio en la tumba de y su esposa en la catedral de . Epitafio que resume muy bien los logros de Suárez, en los tiempos convulsos de la historia que le tocó vivir, en los que fue un protagonista de excepción que cambió el curso de la historia de España y nos llevó en volandas a la Democracia y a los años más prósperos y creativos de nuestro país.

Adolfo Suárez fue un gran hombre, un gran presidente y el artífice de la Transición española, ejemplar paso de la dictadura a la democracia, un hito en nuestra historia que se desarrolló en un tiempo récord y con un espíritu de entendimiento, capacidad de diálogo, concordia y solidaridad propio de políticos que entendieron con inteligencia el sentir y el deseo de los ciudadanos transformando nuestro sistema político desde dentro con audacia y valentía. Es la grandeza de la política.

La Constitución del 78, los Pactos de la Moncloa y la vuelta al proyecto europeo son tres de los logros más relevantes del legado que nos deja un político irrepetible que antepuso el deseo y aspiraciones del pueblo español por encima de los suyos y de los de su partido. Su intuición, su habilidad política, su valentía y su coraje fueron determinantes para conseguir el país más libre y más justo en el que hoy vivimos.

Junto a su grandeza próspero la incomprensión, la envidia y la crítica feroz lo que nos privó de un gran político muy pronto, su entereza y valor quedan puestos de manifiesto en esa imagen del Presidente solo, sentado, erguido y sereno, en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, mientras Tejero dispara al techo y grita amenazante.

Hoy treinta y siete años después y en sus funerales los españoles le hemos dado el merecido homenaje y le hemos rendido el tributo a su incalculable legado que no conoció en vida. Todos debemos sacar lecciones de su vida, su trayectoria política, sus éxitos que fueron de todos, sus fracasos que fueron personales y la desafección de los suyo y la ingratitud de un pueblo que le quiso, no le votó y lo separo de la política en plena juventud. Todos debemos esforzarnos por seguir el camino del entendimiento, la concordia y la solidaridad que él quiso y que todos debemos hacer posible.