Creo que a mayor participación de afiliación hay mayor democracia interna de partido.

Hoy en día es común escuchar que hay que abrir las puertas de las sedes, que hay que provocar más participación de los afiliados… Pero, De verdad, ¿se lleva a la práctica? ¿Interesa al “Aparato del Partido” tener sedes dinámicas?

Yo estoy convencido de que un partido moderno y que verdaderamente quiere llegar al ciudadano, sí, debería tener una afiliación activa y unas bases vivas, de ahí la importancia de las juntas locales o las juntas de distrito en capitales de provincia.

Cuando para un proceso de primarias al “aparato”, quizás, no le interesa tanto que esa afiliación participativa sea alta. Ahora, con los comicios electorales a la vuelta de la esquina, toca invocar a todos los militantes y afiliados, y a intentar seducirlos, cuando durante amplio espacio de tiempo están totalmente descuidados y en el olvido.

La democratización interna de los partidos políticos es un requisito ineludible para un correcto funcionamiento del sistema político, en caso contrario, se corre el riesgo de que el ciudadano se desencante definitivamente del Partido. La exigencia constitucional de un funcionamiento interno democrático y la financiación pública de los partidos debe conllevar la plena vigencia en el interior de los partidos políticos de los derechos fundamentales que componen el Estado democrático en España.

Para ello, en unas primarias es esencial la neutralidad del “aparato del partido”. De no ser así, las reglas del juego se desequilibran claramente, convirtiéndose el proceso en una trampa, cuando se desvelan las confabulaciones que sufre el rival que osó presentarse a las elecciones internas del partido. Desde crear una normas electorales que le perjudican, a negarle el censo, limitarle el acceso a los medios del partido o marearle con promesas que no se cumplirán. Se trata de un David contra un Goliat. Vulnerando claramente el artículo 6 de la Constitución, el cual detalla;
Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.

No creo, estoy seguro que a mayor participación de afiliación hay mayor democracia interna de partido. Por tanto, no vale tirar la toalla, no vale permanecer pasivo, depende de que cada uno de esos afiliados sigan fieles a sus principios e ideales, por ello permítanme que les invite a pensar en la motivación por la que un día les llevo a afiliarse a ese Partido con ilusión.

La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir. Jacques Benigne Bossuet