Hoy, 1 de mayo, celebramos el Día Internacional del Trabajo. Una fecha que, como cada año, pone de manifiesto la importancia de seguir luchando por todos los hombres y mujeres de nuestra tierra que se encuentran en situación de desempleo.

A día de hoy, esta batalla es nuestro principal afán y objetivo, y en el vamos a continuar trabajando, puesto que aún queda trabajo por hacer, aunque, bien es cierto, que en los últimos años hemos conseguido un logro importante: reducir la tasa del paro en la región. Llevamos 19 meses consecutivos mejorando los datos de desempleo y ya son 14 los meses en los que Castilla-La Mancha registra creación de empleo neto.

El año pasado nuestra región creció un 1,2 por ciento, muy por encima de las previsiones más optimistas, que eran del 0,4 por ciento, y la previsión para este año se sitúa por encima del 2,5 por ciento.

Asimismo, hace pocos días conocimos las cifras de la Encuesta de Población Activa correspondientes al primer trimestre del año. De los datos de esa encuesta se puede concluir que se trata del mayor descenso interanual de paro de toda la serie histórica en valores absolutos; es decir, nunca antes se había producido, de un año a otro, una bajada superior a las 22.100 personas, hito que hemos logrado este año.

Esto refleja que vamos en la buena dirección y que Castilla-La Mancha continúa en la senda de la recuperación. Son datos que nos generan esperanza, pero, sobre todo, nos mueven a seguir confiando en las políticas puestas en marcha para crear empleo y consolidar la recuperación del crecimiento económico.

Cuando llegamos al Gobierno de la región, con la encomienda de los castellano-manchegos de arreglar el profundo caos que nos dejaron 28 años consecutivos de gobiernos socialistas, nos encontramos con una cifra de parados muy superior a los 200.000.

A pesar de la crisis, de una deuda descomunal, y de una estructura económica destrozada, hemos conseguido frenar la sangría.

Hoy, Castilla-La Mancha está creciendo por encima de la media nacional, y esto quiere decir que, entre otras cosas, tendremos más oportunidades para crear más puestos de trabajo. Porque ahora somos una región solvente, creíble y transparente, y es el momento de consolidar nuestro proyecto, hacer que valgan la pena todos los esfuerzos realizados y conseguir que se consoliden en el tiempo.

Todo ello no habría sido posible sin la colaboración y la complicidad de todos los castellano-manchegos. Gracias a los esfuerzos realizados durante estos años, estamos logrando que nuestra región salga adelante y se posicione como referente y ejemplo de una gestión responsable.

Y ahora, en esta próxima legislatura, toca crear empleo a un buen ritmo. Porque hemos hecho lo más complicado; hemos sembrado el campo y ahora nos toca recoger el fruto.

Entre todos, hemos salvado a Castilla-La Mancha, y ahora nos sabemos más cerca de la prosperidad; pero para progresar es necesario creer en nosotros mismos y caminar unidos como hemos hecho hasta ahora, lo que nos ha permitido avanzar hacia al porvenir de un manera más libre, fuerte y esperanzada. No podemos volver atrás. Ni podemos cambiar de rumbo.

Sabemos cómo hay que hacerlo y tenemos la ilusión de conseguirlo. Hemos construido unos cimientos sólidos para que el futuro de la región nunca más quede hipotecado por una crisis, apostando por la formación y el emprendimiento, porque, si somos capaces de lograr el reto de aumentar la empleabilidad, estaremos conquistando el futuro y habremos ganado la batalla al desempleo.

, presidenta del