Me dirijo a ustedes para hablar del tema “candente” de la semana y créanme, a mí, seguro que al igual que a ustedes, me abochorna que ese tema sea el “Máster de Casado”, cuando creo que España tiene problemas de muchísima más importancia y relevancia. Pero yo no voy a gastar una línea en defender a Pablo, ya que pienso que a estas alturas no precisa de ella, ya que lleva ¡cuatro meses! saliendo a dar la cara ante los españoles aportando toda la documentación y dando las pertinentes explicaciones, siendo siempre claro y transparente.

Pero sí quiero hablar de esa doble vara de medir y de por qué desde el decimos que está siendo víctima de una persecución política, o nadie se pregunta por qué hoy no se está hablando de la tesis del Presidente del Gobierno, , y su currículum modificado.

Pero no, Sánchez no es del Partido Popular. Al igual que no son del Partido Popular la eurodiputada , que decía ser licenciada en Derecho y Ciencias Políticas cuando no terminó ninguna de las dos carreras, o los presidentes de comunidades autónomas de diferentes partidos que dicen que son periodistas pero que no lo son de carrera, hablo de , presidente de la Comunidad Valenciana, y de , ex presidente de la Generalitat de Cataluña, fugado de la justicia, o como el diputado de Podemos Iñigo Errejón, a los que les otorgan becas en universidades por amistad. Sin embargo ninguno de esos casos ha pasado de ocupar un día o dos un par de páginas o titulares. Sólo en el caso de Pablo Casado esto ha dado lugar a investigaciones de esta envergadura. Al igual que no es habitual que la jueza haya elevado la causa del máster al . En vez de haber terminado su trabajo, lo manda al Supremo para que encuentren algún delito. Además, nos parece muy injusto que comparen a Casado con porque en el “caso Cifuentes” se demostró que alguien falsificó un acta de su máster, pero en el caso del presidente del nadie habla de falsedad documental.

Me viene a la mente el psicólogo William James, que decía: “La capacidad de traer de vuelta de forma voluntaria una atención errante, una y otra vez, es la base del discernimiento, del carácter y de la voluntad. Nadie es dueño de sí mismo si no la tiene…” Y me viene a la mente, pensando que la izquierda española domina a la perfección el arte de distraer para orientar el rumbo de la discusión política, frecuentemente logran desviar la atención de las cuestiones que no les convienen y viceversa. De esta manera, mientras se habla del “Máster” no se habla, por ejemplo, del escandaloso balance de los dos primeros meses de Pedro Sánchez en la Moncloa en el que ha primado los enchufes y el incremento de gastos. Hay que dejar patente que ha aumentado el número de ministerios, de los 13 de Rajoy ha pasado a 17, provocando que el coste salarial del gabinete de Sánchez se haya incrementado un 30%.

A esto hay que sumarle el incremento de gastos de asesores, la subida en ese concepto se sitúa en un 25% aproximadamente. Pero eso no queda ahí, ha colocado en distintas empresas y organismos públicos a 500 personas cuyo principal mérito era su cercanía a él y su militancia oficial en el PSOE. Y porque no vamos a entrar, ahora, a valorar los distintos privilegios cedidos a independentistas, presos etarras o izquierda radical, ya que el apoyo en la moción de censura se vendió muy caro y saldrá muy caro al conjunto de España.

En fin, si a todo esto sumamos el recelo que ha despertado Pablo Casado por la ilusión provocada en el electorado, siendo el líder que menos gusta a la izquierda, a nacionalistas e incluso a Ciudadanos, pues cabe pensar en un “todos contra el PP”.

El Partido Popular está curtido ya en lidiar con acusaciones falsas y persecuciones injustificadas, pero esta, que afecta a su Presidente, está siendo dura y muy injusta. Aún así, el Partido Popular volverá a volar alto de la mano de su gran presidente, Pablo Casado.

Artículo de opinión de Antonio Martínez Iniesta, miembro del . Representante de la candidatura de Pablo Casado en Albacete