Hola amigos:

En este III episodio de “El Espadachín Enmascarado” os cuento que mientras nuestro protagonista llegaba al campo de batalla cerca de , donde peligrosos rebeldes amenazaban al pérfido y cruel conde Gartier con lanzar al vacío a doña Paulina, novia de Pierre, si no retiraba sus tropas, el coronel Leclerc rodeaba los cerros y montaba su artillería pesada. A las pocas viñetas los lectores vibrábamos contemplando a un pelotón que trataba desesperadamente de abrirse paso hasta la fortaleza asediada a la vez que Paulina salvaba la existencia al ser recogida en los poderosos brazos del servidor del “Rey ”.

Fuego y metralla, granadas a granel, acción y dinamismo, los sólidos ingredientes del esplendoroso Gago arropado por el no menos fantástico guionista Pedro Quesada Cerdán… ¡Aúpa los dos! gritábamos los alumnos del Colegio , incluidos los hermanos Molina que seguían las peripecias del titán francés gracias a que, Miguel, el conserje de Marqués de Villores, 39 , compraba semanalmente los cuadernillos apaisados. Avanzo con la epopeya: Fuego y derrumbe de graneros que dejaban al descubierto documentos sellados que podían causar a los acosadores la derrota definitiva. Tos, asfixia, calor insoportable… y aire puro al tiempo que lejos de allí, en el palacio del duque de Tolosa, agonizaba Silvia, antigua amiga y amante de Gartier… La pobrecita, que había sido malísima, musitaba que se moría y que su vida era como la luz de una lamparita que vacilaba y estaba a punto de apagarse, pero antes de exhalar el postrer suspiro, la moribunda confesaba que Paulina había sido secuestrada en el baile de disfraces por el astuto Gartier para obligar al conde de Leconte a dársela por esposa tras matar a doña Laura y apropiarse de una declaración que le llevaba a Su Majestad Luis XIV en favor del señor de Drumont ( la muerte de Silvia conmovía a los más sensibles , pero la odisea iba adelante y no podíamos detenernos ).

Tropel de personajes conocidos y desconocidos aparte del marqués de Brenat, Maese Juan, el barón de Rambáix, el cursi y presumido figurín Armando Duchemín y no Duval, el eterno enamorado de , la “Dama de las Camelias” de Dumas hijo. El Armando de la serie de Editorial Valenciana, en nada se parecía al de la romántica novela llevada al cine en tantas ocasiones… y por eso, amén de ejercer de abogado y administrador de los bienes… “y los males” de Gartier, en premio a su labor terminaba su brillante cometido en un carro de basura. ¡Adelante, lectorcillos porque ahí tenéis a la bellísima y calculadora Nadine, rubia igualita a la princesa Armina de “El Guerrero del Antifaz” e hija del jefe de la Junta Liberal… y a “Duriat el Terrible”, hombre hercúleo con rasgos de tigre hambriento y ojos de ave de rapiña que nos recuerda a “Olián el Feroz”! Duriat se presentaba decidido a darle guerra al heroico y sensacional “Espadachín”. Hasta aquí por hoy, queridísimos, gracias por vuestra “fidelidad” y repito con afecto, simpatía y la energía consiguiente: ¡Hasta la semana que viene!

Valeriano Belmonte